Conspiraciones tóxicas. Cómo atentan contra nuestra salud y el medio ambiente los grupos empresariales

Nueva obra de denuncia del sistema

Las 350 páginas del libro Conspiraciones tóxicas. Cómo atentan contra nuestra salud y el medio ambiente los grupos empresariales (Ed. Martínez Roca), resultado de quince meses de trabajo de tres periodistas españoles de investigación –Rafael Carrasco, Joaquín Vidal y Miguel Jara– no deberían dejar indiferente a nadie. Escrito en un lenguaje ameno y periodístico accesible a todo tipo de lector ofrece numerosos ejemplos de las oscuras relaciones que mantienen las grandes empresas con el poder político para que éste –entre otras cosas- evite regulaciones demasiado exigentes en ámbitos como el de la energía nuclear, la telefonía móvil, los alimentos transgénicos, el agua, las megaurbanizaciones costeras o la industria química. El libro permite así conocer al gran público cómo trabajan en España y el mundo los lobbies o grupos de presión cuyo objetivo es controlar o condicionar a funcionarios, políticos, periodistas, científicos y asociaciones ciudadanas. A fin de cuentas muy poca gente es consciente de la presión que ejercen en la sombra estos grupos y la enorme influencia que tienen en nuestras vidas ya que muchos están detrás de cada decisión sobre salud y medioambiente que se toma en el mundo. Como muestra un botón: sólo en Bruselas –sede de la Comunidad Europea- hay unos 2.000 lobbies que emplean a 15.000 personas financiadas y dirigidas por grandes empresas, asociaciones empresariales, agencias de Relaciones Públicas, consultoras, bufetes jurídicos, ONGs y, lo último, institutos de ideas –conocidos allí como think tanks- que se dedican a presionar para que la legislación europea se adapte a sus intereses y conveniencias. Todo tan legal como oscuro.