El Viusid, útil en casos de hepatitis

 

El pasado mes de febrero se celebró en Madrid el XXXI Congreso de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), encuentro en el que se dieron cita los principales especialistas españoles en Hepatología. Pues bien, un producto nutricional bien conocido por nuestros lectores, el Viusid, se hizo por primera vez en él un hueco entre las opciones terapéuticas presentadas. Y por primera vez también un laboratorio español, Catalysis, dedicado a la búsqueda de productos para mejorar la calidad de vida a partir de sustancias naturales gozaba de la oportunidad de poder explicar los trabajos realizados en Cuba con su producto.
Los investigadores cubanos Bienvenido Gra -vicedirector de Investigaciones y de Anatomía Patológica del Instituto Nacional de Gastroenterología de La Habana- y Eduardo Vilar -el gastroenterólogo encargado de la dirección del estudio- presentaron ante algunos de los más importantes hepatólogos españoles los resultados de su trabajo de tres años:  “Triple terapia: Viusid, Interferón y Ribavirina en el tratamiento de la hepatitis crónica C. Estudio piloto aleatorizado y controlado” publicado en el International Journal of Gastroenterology and Hepatology y cuyas conclusiones ya adelantó el propio Vilar en nuestra revista (lea el artículo que publicamos sobre ello en el número nº 73).
Actualmente padecen hepatitis C más de 200 millones de personas de las que 800.000 son españolas. Y el número de los que responden al tratamiento convencional –es decir, desapareciendo los virus de la sangre- con Interferón y Ribavirina es aproximadamente del 54%. Pues bien, los resultados presentados en Madrid demuestran que el Viusid mejora la calidad de vida de los pacientes que lo toman simultáneamente con Interferón y Ribavirina reduciendo los efectos indeseados. Por eso -según nos confirmó el propio Vilar- el Viusid en Cuba pasará en breve a formar parte del tratamiento convencional.
Pero donde realmente se perfila la gran utilidad del Viusid -a la espera de estudios más amplios que confirmen su capacidad antiviral frente a los otros productos- es entre la población de los no respondedores “Al ser Viusidun producto inmunomodulador y antioxidante –afirma Vilar-  estamos cubriendo el punto más débil provocado por la hepatitis C: los casos de los no respondedores y los cirróticos, pacientes que están, por decirlo de alguna manera, desahuciados y no reciben ningún tipo de tratamiento válido”
Con su presencia en este congreso el Viusid empieza a obtener en nuestro país un reconocimiento que está aún lejos de responder a sus auténticas posibilidades, no sólo en el campo de la hepatitis sino también en el del Sida y el cáncer. De hecho, de la mano de Pablo Saíz de la Hoya,  ex presidente de la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria (SESP), está en marcha una experiencia preliminar en las cárceles de Zaragoza y Alicante con Viusid ante los buenos resultados obtenidos en la calidad de vida de unos pocos reclusos con los que se comenzó a probar en Alicante. Hay que tener en cuenta que la hepatitis C es uno de los principales problemas sanitarios entre la población reclusa española. Uno de cada tres reclusos está infectado por el virus de la hepatitis C lo que representa aproximadamente el 35% de la población interna.
Resulta por ello chocante la cantidad de problemas administrativos con los que en los últimos años ha tenido que lidiar el laboratorio Catalysis con Viusid cuando en otros países se considera una solución barata para el tratamiento del Sida.
Precisamente tratando de romper el muro de silencio que rodea a los productos naturales la modelo Sandra Ibarra, diagnosticada de leucemia en 1995 y posteriormente sometida a una operación de trasplante de médula en el 2003 tras sufrir una recidiva el año anterior, reconoció ante los medios de comunicación el pasado  día 8 de marzo que la sorprendente recuperación que había experimentado en los últimos seis meses se debía al consumo de la combinación del Viusid conOcoxin (otro producto de Catalysis). “Llegué al producto a través de una amiga –contó- que me dijo que los laboratorios querían ofrecérmelo. Al principio me mostré reticente, me reuní con ellos, me contaron lo que era Ocoxin-Viusid, comprobé que el producto estaba testado, que era un laboratorio serio, me hice una analítica, utilicé el producto y después me hice otra, que por cierto no me hubiera hecho falta  porque yo notaba ya que mi salud había mejorado. Cuando empecé con el Viusid yo estaba en el período de recuperación pero salía de una neumonía y anteriormente había tenido otra. También había padecido sequedad de las mucosas, perdí la saliva, las lágrimas… El tratamiento que me dieron me produjo unos efectos secundarios terribles, más largos que la enfermedad y que los propios ciclos de quimioterapia. Mi organismo estaba ya en la reserva. Y debo decir que este producto me ha mejorado la calidad de mi vida. Te abre el apetito, tienes menos náuseas -y al tener menos náuseas comes mejor-, te encuentras mejor, mejora la tensión. Hoy me levanto mucho mejor por las mañanas y puedo evitar mejor las enfermedades. Espero recuperarme del todo y volver a ser como antes”. Sandra Ibarra terminaría diciendo: “Creo que los médicos deberían ser más abiertos y no rechazar sin más lo que no conocen”.