El zumo de remolacha baja la tensión arterial

La ingesta de un simple vaso (250 ml) de jugo de remolacha ayuda a reducir 10 mmHg la presión arterial a las 24 horas incluso en personas con tensión normal; efecto que es mayor entre los varones. Así lo ha constatado un equipo conjunto de investigadores del Barts Health NHS Trust y el London Medical School coordinado por la profesora de Farmacología Amrita Ahluwalia en un reciente estudio con 15 voluntarios que acaba de publicarse en Hypertension según el cual cuanto mayor es la presión sanguínea más baja la tensión. “Estamos sorprendidos de que para obtener un efecto tan grande se precise una dosis tan pequeña de nitratos”, declararía. Y es que todo apunta a que la causa está en los nitratos presentes en las remolachas –al igual que en otros muchos vegetales- que al ingerirse se convierten en nitritos que los jugos gástricos transforman luego en óxido nítrico, gas de conocido efecto vasodilatador. De ahí que Peter Weissberg, Director Médico de la Fundación Británica del Corazón que es la que financió la investigación, recomiende para controlar de forma natural la tensión “comer un montón de verduras de color verde” y no los iatrogénicos antihipertensivos farmacológicos.
Hasta aquí la noticia. Por nuestra parte debemos añadir que los nitratos de las plantas -presentes en la mayor parte de los abonos, fertilizantes y pesticidas nitrogenados- pueden convertirse en nitrosaminas cancerígenas; especialmente si se cuecen a altas temperaturas. De ahí que convenga consumir las frutas, verduras y hortalizas -preferiblemente ecológicas- crudas y sólo tras ser bien lavadas (los nitratos son muy solubles en agua y un buen lavado puede eliminarlos en parte). Es más, conviene recordar que hoy los nitratos se usan como conservantes en numerosas carnes curadas, embutidos, jamón york, fiambres, salchichas, bacon, foie-gras, leche, algunos quesos y conservas de pescados; y que también la cerveza contiene grandes cantidades, especialmente las oscuras y muy malteadas. Por consiguiente evite las verduras, hortalizas y frutas envasadas en plástico o que hayan estado largo tiempo almacenadas pues pueden contener cantidades importantes de nitratos (las de invernadero, especialmente en los meses de invierno, hasta el triple que las cultivadas al aire libre). Y recuerde que la mayor concentración de nitratos está en las nervaduras, que no se deben recalentar las verduras ya cocidas -ello hace aumentar la proporción de nitritos- y que, afortunadamente, la vitamina C reduce de forma especialmente eficaz la cantidad de éstos en el organismo (para más información lea en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo que con el título Pros y contras de los nitratos apareció en el nº 77).