Hora y media de debate en Telemadrid sobre el libro Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo

En el programa“Las noches blancas”de Fernando Sánchez-Dragó

El pasado 9 de mayo el programa Las noches blancasque dirige el conocido escritor y periodista Fernando Sánchez-Dragóen Telemadriddedicó su hora y media en antena a la celebración de un debate público sobre el libro Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo de José Antonio Campoy y Antonio Muro.
El debate contó además con al presencia de Alfredo Carrato -presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM)-, Gumersindo Pérez Manga -jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Gregorio Marañón de Madrid-, Jorge Contreras -médico adjunto del Departamento de Oncología Radioterápica del Hospital Regional Universitario Carlos Haya de Málaga- Salvador Harguindey –investigador en Oncología y Enfermedades Degenerativas del Instituto Biotecnológico de Investigación (BTI) y autor de más de 140 publicaciones científicas sobre cáncer- y el doctor Santiago de la Rosa –presidente de la Comisión de Médicos Naturistas del Colegio Oficial de Médicos de Madrid.
Abrirían el debate los autores del libro dejando claro desde el principio que la obra había sido escrita desde su condición de periodistas y notarios de la realidad y que respondía a la constatación de una evidencia que el máximo responsable de la investigación oncológica en España en España, Mariano Barbacid denunció el 4 de febrero del año 2003 durante la inauguración de la nueva sede del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO): que uno de cada cuatro españoles morirá de cáncer, que en la curación del cáncer no se ha avanzado prácticamente nada, que la cirugía sólo es útil en el 10% de los casos –cuando el tumor es pequeño y está aislado-, que la quimioterapia y la radioterapia sólo permiten alargar la vida y que la mayor parte de los productos quimioterápicos que se están investigando dejan mucho que desear. Recordaron luego que en agosto del 2005 la actual Ministra de Sanidad y Consumo Elena Salgado admitió públicamente que el cáncer es desde 1999 la primera causa de muerte global en España –lo mismo que en Estados Unidos- por delante de las enfermedades cardiovasculares. Denunciaron asimismo que las estadísticas de resultados positivos en cáncer están claramente manipuladas porque las frías cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) -que están al alcance de cualquiera en Internet- demuestran que el número de españoles que muere de cáncer aumenta año tras año sin cesar en proporción similar al aumento de la población y que, por tanto, es imposible que se estén produciendo muchas más “curaciones” con los novedosos tratamientos quimioterápicos. Y denunciaron que los oncólogos utilicen la expresión “curación clínica” para aplicarla a todo paciente que sobrevive cinco años al descubrimiento de la enfermedad. “Se llega así al absurdo –explicaron- de que alguien puede pasar a engrosar el grupo estadístico de ‘curaciones clínicas’… y se muera al día siguiente”.
Ante introducción tan cruda y contundente Alfredo Carrato empezó intentando descalificar con “elegancia” lo dicho por Mariano Barbacid al que después de alabar a nivel personal acusó de haber hecho en aquella ocasión un discurso político cuyo fin no era sino el de obtener más fondos para el centro que dirige y negando que sus palabras se correspondan con la realidad. “Aconsejándole” luego que se centre en su investigación y no haga valoraciones de los resultados que se obtienen con los tratamientos oncológicos porque carece de la experiencia clínica que ellos sí tienen. Agregó luego –apoyado por Gumersindo Pérez Manga, Jorge Contreras y Salvador Harguindey- que las estadísticas que demuestran los éxitos que se obtienen con la quimioterapia son fiables y no pueden rebatirse a la ligera añadiendo que los datos del INE se refieren a “un aumento de la incidencia oncológica”, es decir, del caso de enfermos de cáncer. Y que si bien es verdad que hoy muere más gente que antes es porque también hay más enfermos de cáncer. Muro y Campoy rebatieron de inmediato esas afirmaciones reiterando que las cifras ofrecidas por el INE son de “morbilidad” –es decir, de fallecimientos- y no de incidencia, de casos de cáncer. Y que eso es así lo demostraba que el porcentaje de muertes a causa del cáncer por cada cien mil habitantes ¡ha aumentado entre 1991 y 2003 un 20%!A pesar de lo cual Gumersindo Pérez Manga, en un ejercicio de autismo, insistió una y otra en que se hablaba de número de enfermos y no de muertos lo cual es falso como cualquiera puede comprobar entrando en www.ine.es
Los autores del libro citaron entonces a prestigiosos científicos que reconocen el completo fracaso de los tratamientos oncológicos aportando un nuevo dato irrefutable: el último estudio realizado sobre la situación del cáncer en Europa que fue publicado a primeros del 2005 en Annals of Oncology refleja una especial preocupación por el hecho de que en España y Portugal no se aprecian precisamente tendencias descendentes en la muerte por los cánceres más comunes. Según esos datos las muertes por cáncer en España han aumentado ¡un 41% en 15 años! Incremento superior ¡en 30 puntos! a la media de la Unión Europea en el mismo período.
Carrato y Pérez Manga –que coparon gran parte de las intervenciones- insistieron en que ellos poseían estadísticas de los buenos resultados que estaban obteniendo con quimioterapia, argumento al que se sumaron Jorge Contreras y, de manera parcial, Salvador Harguindey. Campoy y Muro respondieron que en España no hay estadísticas nacionales sobre cáncer sencillamente porque no se hacen ya que no les interesa a los oncólogos pues se descubriría la verdad. Que lo único que existen son extrapolaciones efectuadas con los datos de ocho o nueve hospitales. Pérez Manga, Carrato y Contreras insistieron en que sí existían y que obran en su poder. Nuestro director, José Antonio Campoy, les instó a que se las pasaran ofreciéndose a publicarlas de inmediato. Y de hecho, al día siguiente de grabarse el programa mandó a los tres una carta recordándoles que se habían comprometido a enviarle tales datos. Pues bien, los doctores Carrato y Contreras ni siquiera han respondido a pesar del tiempo transcurrido. El doctor Pérez Manga sí lo hizo, tuvo la gentileza de llamar por teléfono y explicó a nuestro director que en efecto no había estadísticas en España sobre supervivencia a largo plazo pero sí en Estados Unidos. Y que estaba dispuesto a hacérnoslas llegar en un par de días. Nuestro director se comprometió a estudiarlas de inmediato en cuanto llegaran. Ha pasado un mes desde entonces y en redacción no se ha recibido un solo folio de los miles que se nos iban a enviar.
Los oncólogos advirtieron entonces del peligro que suponía transmitir a los enfermos de cáncer españoles un mensaje tan “desesperanzador” como el que aparece en el libro –“realista” le llamaríamos nosotros- porque podía inducir a mucha gente a no seguir los tratamientos oncológicos insistiendo en que eran eficaces en muchos casos. Y apelaron el sentimentalismo con argumentos del estilo de cómo va a dejar un padre que un hijo pequeño muera de cáncer sin acudir a ellos. Nuestro director les recordó entonces que ningún producto quimioterápico ha demostrado jamás en un ensayo clínico curar el cáncer. Absolutamente ninguno en ningún lugar del mundo. Y que, por el contrario, sí estaban fehacientemente demostrados sus brutales efectos secundarios agregando que tanto la quimio como la radioterapia pueden producir cáncer.“No está demostrado que la quimio y la radio curen el cáncer pero sí lo está que puede provocarlo”, aseveraron con rotundidad.
Salvador Harguindey, ante el asombro de sus colegas –y eso que intervino moderadamente- dijo entonces avanzado el programa que el cáncer no son 200 enfermedades distintas como normalmente se dice y acepta sino una sola enfermedad y que por tanto todo cáncer debe ser tratado bajo los mismos principios. “Ha llegado la hora de que los oncólogos nos replanteemos en serio el abordaje de esta enfermedad para afrontarla de manera integral. No tiene sentido tratar el cáncer como si fueran muchas enfermedades distintas. Su proceso y desarrollo es el mismo en todos los casos”. Si las miradas matasen, comentaría luego José Antonio Campoy, Salvador Harguindey habría caído fulminado en ese mismo instante por sus compañeros. Harguindey añadiría que precisamente iba a publicar un artículo que planteaba el cáncer de manera integral, holística, por primera vez. Y nos ofreció hacernos eco de su formulación algo que aceptamos de inmediato.
También el doctor Santiago de la Rosa, que intervino de manera puntual, defendió las tesis mantenidas en el libro agregando que Muro y Campoy tienen razón cuando denuncian en él que hay tratamientos alternativos y/o complementarios a los oncológicos que son eficaces y, sin embargo, no se dan a conocer.
Como nuestros lectores habituales saben el libroCáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlorecoge precisamente los principales tratamientos no oncológicos que para afrontar el cáncer existen en el mundo limitándose sus autores, como periodistas, a dar voz a quienes otros no permiten hablar.
El debate, como el lector imaginará, fue mucho más extenso y se habló de muchas más cosas. Sirva pues este pequeño resumen a modo de apunte de algunas de las cosas más importantes que en él se dijeron. Terminamos mostrando nuestro reconocimiento público a Fernando Sánchez Dragó por haber conseguido que una cadena de televisión emita un programa como éste, algo que hasta hoy no había sido jamás posible porque todo programa o reportaje que pretende emitirse sobre cáncer en España está sometido a la más férrea censura. Realmente ha puesto una pica en Flandes.