La Asociación El Defensor del Paciente acusa al Gobierno de tratar a las afectadas por el Agreal como “idiotas”

 

El Gobierno trata a las afectadas por el consumo del Agreal como si fuera “idiotas”. Así se lo manifiesta Carmen Flores, presidenta de la Asociación El Defensor del Paciente (Adepa), al presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, quejándose de la carta que recibió del director de su Gabinete, José Enrique Serrano. “Me ofrece –le dice Carmen Flores refiriéndose a Serrano- una respuesta de político, no de ser humano solidario con el caso que le exponíamos. Triste, señor presidente, muy triste. Lo que nos comenta es una contestación para idiotas y le aseguro que no lo somos”.
La presidenta de Adepa agrega que las afectadas se encuentran mal, no tienen información y los médicos no saben cómo afrontar todos los problemas que les ha provocado por el fármaco.
“La Agencia del Medicamento –añade rotunda- no contesta, el Ministerio no pone servicios para tratar a estas mujeres, el laboratorio no se responsabiliza y usted me contesta algo absurdo y que algunos médicos desmienten diciendo a que ellos no se les informó”.
Carmen Flores exige al Gobierno que actúe, tome “medidas serias” y obligue de una vez a los laboratorios a responsabilizarse de los daños que puedan producir los medicamentos que fabrican. Petición absolutamente razonable que, por supuesto, dudamos mucho que sea atendida.
El Agreal, fármaco cuyo principio activo es la veraliprida y se ha estado recetando para el tratamiento de los sofocos y de las manifestaciones psicofuncionales de la menopausia desde 1983 -actualmente propiedad de Sanofi Aventis– fue retirado de las farmacias cautelarmente el 15 de junio del 2005 por la Subdirección General de Medicamentos de Uso Humano de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios al tener noticia de que el Sistema Español de Farmacovigilancia había recibido diversas notificaciones de reacciones adversas psiquiátricas (fundamentalmente depresión, ansiedad y síndrome de retirada) y de tipo neurológico (discinesia, trastornos extrapiramidales, parkinsonismo), algunas de ellas graves. Explicándose que las de tipo neurológico aparecen durante el tratamiento mientras que las psiquiátricas también aparecen al ser retirado el producto tras finalizar un ciclo de tratamiento o interrumpir el mismo. Y el prospecto de ese medicamento ¡no mencionaba que tales efectos secundarios podían tener lugar ni lo sabían los médicos que lo recetaban!
El asunto se está viendo en los juzgados de Primera Instancia números 3 y 12 de Barcelona a donde los llevó el letrado Fernando Osuna Gómez (954 27 74 40) quien representa a más de un millar de mujeres afectadas.