Izquierda Unida insta al Gobierno a reconocer que las radiaciones electromagnéticas pueden ser perjudiciales para la salud

Izquierda Unida ha presentado en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley sobre Protección de la salud frente a la exposición a campos electromagnéticos (CEM) en la que, entre otras muchas cosas, insta al Gobierno español a que se reconozca que las radiaciones electromagnéticas pueden ser perjudiciales para la salud y se modifiquen las normas que las regulan sustituyendo en los núcleos urbanos los WiFi y WIMAX por la fibra óptica. Asimismo pide que se hagan mapas electromagnéticos de las ciudades para conocer su grado de contaminación y se establezca un sistema público de control fiable e independiente de los niveles de emisión radioeléctrica, especialmente en las zonas residenciales, educativas, recreativas y hospitalarias.
La proposición incide igualmente en la necesidad de regular sobre todo el uso de los móviles, las redes WiFi, WIMAX y otras tecnologías inalámbricas por los menores de edad así como en el transporte público y en los centros y lugares públicos. También se pide que se elabore un código de buenas prácticas y se desarrollen campañas específicas contra el abuso del móvil con recomendaciones para su etiquetado y se anime preferiblemente al uso de inalámbricos y móviles de baja radiación. Además propone promover y financiar la realización de estudios científicos de investigación y epidemiológicos efectuados por expertos de probada independencia sobre los efectos reales de las radiaciones electromagnéticas en las poblaciones, especialmente entre los grupos que hayan estado expuestos de manera continua a ellas. Es más, propone obligar a las compañías de electricidad y telefonía a que dispongan de un seguro de responsabilidad civil y penal ilimitado -o garantizado por el Estado- para los casos en que se demuestre que son sus emisiones electromagnéticas las que han provocado problemas de salud en los usuarios.
Izquierda Unida argumenta que en los últimos años se han instalado en toda España antenas de telefonía -estaciones base- vulnerándose las mínimas garantías de control ya establecidas y exige que se acabe con ello. Asimismo pide que se regule adecuadamente de nuevo el uso de suelo –privado y público- para poder instalar infraestructuras con instalaciones emisoras de radiaciones electromagnéticas.
Izquierda Unida explica que la legislación estatal no garantiza la protección a la salud ni al medio ambiente porque en lo relativo a las muy altas frecuencias no son las administraciones públicas quienes llevan el control del espacio radioeléctrico sino las propias operadoras de telefonía móvil. Según denuncia en los últimos diez años las tecnologías inalámbricas han experimentado un crecimiento exponencial que ha supuesto la proliferación caótica de redes de telefonía móvil y otras infraestructuras de telecomunicaciones sin cable con el consiguiente aumento de la contaminación electromagnética y de la percepción social del riesgo asociado a estas infraestructuras.
"Con la presente iniciativa –dice la proposición no de ley- se pretende que nuestro país inicie un proceso de protección de la salud de la población frente a la exposición a campos electromagnéticos de alta y baja frecuencia. La legislación estatal no ha resuelto el impacto social, ambiental y sanitario de las redes de telefonía móvil". De ahí que considere necesario que se reconozca explícitamente la existencia de “riesgo sanitario por contaminación electromagnética o electropolución” y se regulen los valores, distancias y medidas de protección más adecuadas en función de los conocimientos actuales. Es más, pide el reconocimiento legal inmediato de la Electrohipersensibilidad como “enfermedad causante de discapacidad” con el correspondiente protocolo sanitario para su diagnóstico y tratamiento.
¡Inconcebible! ¡Aún queda vida inteligente en el Congreso de los Diputados! Lamentablemente esta iniciativa tiene pocas posibilidades de salir adelante ya que el número de políticos que maman de la teta de las empresas del sector es amplísimo. Aunque ojalá nos equivoquemos…