La carencia de estímulos visuales produce anomalías cerebrales

 

Varios estudios han demostrado que la privación sensorial -como la carencia de estimulación visual después del nacimiento- puede llevar al desarrollo de anomalías en el cerebro. En este sentido, un estudio realizado por un equipo del laboratorio Cold Spring Harbor y publicado en la revista Nature ha demostrado que la estimulación visual conduce a la formación de nuevas estructuras neuronales en el cerebro. El profesor Holly Cline y su equipo han ratificado que la estimulación visual genera neuronas específicas en el cerebro de los renacuajos para que broten nuevas ramificaciones axonales y que estas ramificaciones aumentan la actividad de algunas proteínas y reducen la de otras.
La investigación se ha centrado en una región del cerebro conocida como tectum óptica que corresponde a una estructura denominada colliculus -superior en el cerebro humano- que coordina los movimientos visuales guiados.
Para determinar cómo la estimulación visual puede dar forma a la arquitectura cerebral los investigadores llevaron a acabo un experimento que consistió en colocar durante 4 horas a un número indeterminado de renacuajos en una habitación oscura y luego los llevaron a otra con estímulos visuales en movimiento, en la que permanecieron otras cuatro horas. La congelación de imágenes de neuronas ópticas del tectum se llevó a cabo durante los dos periodos de cuatro horas y luego se compararon. Los investigadores encontraron entonces que la exposición a las estimulaciones en movimiento aumentaba tanto el número de ramificaciones neuronales como la longitud y la estabilidad de estos nuevos axones.