La excesiva ingesta de aditivos provoca un aumento de las intolerancias alimentarias

Presentes sobre todo en los platos precocinados y elaborados

Las reacciones de intolerancia han aumentado de forma tan alarmante en los últimos años -como hemos denunciado hasta la saciedad en la revista- que por eso sugerimos desde hace tiempo a toda persona que enferma sin causa aparente que se haga un test para comprobarlo. Pues bien, la doctora María Dolores de la Puerta, especialista en Medicina Antienvejecimiento, aseguraba recientemente en un comunicado que al menos el 18% de las mismas se deben a los aditivos que contienen los platos precocinados y elaborados -cuyo consumo se ha disparado desde hace una década- y a su presencia en el 66% de los productos alimenticios que consumimos a diario. La doctora recalcó que el problema no está tanto en la utilización de los aditivos -se usan desde hace años- sino en el hecho de que ahora se están consumiendo de forma masiva
«Hoy día prácticamente todos los alimentos precocinados o elaborados –explicaría- utilizan algún tipo de aditivo para su conservación. Hasta los alimentos frescos los contienen ya para mejorar o mantener su aspecto«.
Según la doctora De la Puerta los aditivos que causan más reacciones de intolerancia en la actualidad son el glutamato monosódico –“potenciador del sabor” al que dedicamos un amplio reportaje el pasado número de diciembre-, los sulfitos, los nitratos, el aspartamo y la tartracina. Siendo a su juicio los sulfitos los que causan más problemas. “Los aditivos alimentarios están provocando –aseguró- trastornos gastrointestinales, cefaleas, problemas respiratorios como el asma, dermatológicos como eccemas y urticaria…”
El problema, en suma, empieza a ser cada vez más grave. Pero no se preocupe el lector: pronto aparecerá un grupo de expertos -“independiente”, por supuesto- diciendo que se exageran los riesgos y esa relación no está “científicamente demostrada”.  Al tiempo.