La cebolla es uno de los “alimentos que curan” más activos en mayor número de dolencias. Y es que este bulbo comestible es antibiótico, viricida, fungicida, depurativo, laxante, diurético, regulador del azúcar en sangre, expectorante, febrífugo, sedante, cardioprotector, inmunoestimulante, antioxidante y digestivo, purifica la sangre, mejora la circulación, estimula la producción de colesterol bueno, tonifica el organismo y hasta previene el cáncer, entre otras propiedades. Y además es nutritiva, sabrosa y versátil en la cocina ya que puede ingerirse cruda, asada, a la plancha o frita además de en zumo. Lo que sin duda la convierte, junto al ajo, en...