Las embarazadas que toman paracetamol ponen en peligro la salud de sus bebés


El paracetamol y el ibuprofeno, fuertemente cuestionados 

Un equipo de investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (EE.UU.) afirma que el consumo de determinados analgésicos de consumo habitual como el paracetamol y el ibuprofeno puede estar relacionado con el aumento de la tensión arterial, lo que –dicen- no sucede con el ácido acetilsalicílico.
Los investigadores llegaron a esa conclusión tras controlar a unas 80.000 mujeres de todas las edades a las que periódicamente se somete a examen de diferentes variables de salud, una de ellas la medición de la tensión arterial, según un estudio publicado en Archives of Internal Medicine. Éste indica que las mujeres que habían tomado paracetamol durante 22 días al mes o más tenían el doble de probabilidades de desarrollar hipertensión que las que no consumieron fármacos con ese principio activo. Y el riesgo de padecer hipertensión aumentó un 86% en el caso de las mujeres que utilizaron fármacos cuyo principio activo es el ibuprofeno. Asimismo, se descartó que el ácido acetilsalicílico tuviera una relación directa con el aumento de la tensión arterial. También se descartó que el aumento de la tensión arterial detectado tenga que ver con alguna de las patologías que padecían las mujeres analizadas.
La publicación de estos resultados ha coincidido en el tiempo con otro que también tiene como objeto de estudio los analgésicos más habituales pero esta vez consumidos por 9.000 embarazadas. Realizado por un equipo de científicos del King´s College de Londres, se ha publicado en la revista Thorax y en él se analizó el consumo de ácido acetilsalicílico y paracetamol haciéndose un seguimiento de la salud de los hijos, primero a los seis meses y después cada año. La conclusión de los expertos es que la toma diaria o frecuente de paracetamol por las mujeres que se encuentran entre las 20 y las 32 semanas de gestación dobla el riesgo de que sus hijos desarrollen enfermedades respiratorias hacia los tres años y medio de edad.
En suma, se cuestiona la conveniencia de tomar ibuprofeno y paracetamol por sus riesgos potenciales sugiriendo que el ácido acetilsalicílico (la aspirina) es mejor. Pues bien, en esta revista no ponemos en duda esos estudios y los efectos secundarios encontrados por lo que dejamos constancia de los mismos pero no deja de ser “gracioso” que quienes se dedican a difundir estos resultados a los medios de comunicación sean miembros del gabinete de prensa de la casa Bayer, fabricante de la aspirina (vea la noticia en este mismo número que recoge la decisión del Gobierno británico de prohibir el consumo de aspirina a los menores de 16 años). En suma, también las multinacionales empiezan a “dispararse” entre sí. Sin comentarios.