Los análisis de sangre no deberían hacerse en ayunas

 

“Los análisis de sangre no deberían hacerse en ayunas porque los alimentos tienen un efecto inmediato en la salud contra la idea del efecto único a medio o largo plazo que se admitía hasta ahora. Por tanto deberían hacerse después de comer y no antes”. Quien así lo afirma es el Dr. Pérez Jiménez, catedrático de Medicina en la Universidad de Córdoba y Director Científico del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica (IMIBIC ) de Córdoba. Aseveración que hizo tras haber estudiado los efectos postprandiales de las grasas y comprobar que su ingesta a primera hora de la mañana influye en el estado de oxidación e inflamación de las arterias durante el resto del día por lo que la medición en ayunas da resultados equívocos. Además sus investigaciones han constatado también que los nutrientes tienen una función moduladora y pueden activar o desactivar genes en el estado postprandial. Aún más, la inflamación y oxidación arterial durante el día es muy diferente si la grasa que se ingiere en el desayuno es aceite de oliva en lugar de mantequilla.
El problema de realizar los análisis tras comer está ahora en cómo estandarizar los resultados porque el efecto de los alimentos en el organismo depende de múltiples factores: la edad, el sexo, el estado de salud, su genética…