La Inmunoterapia, eficaz en los cánceres de la sangre

«Tras burlarse durante décadas de quienes defendemos que el cáncer -y cualquier otra patología- puede resolverse dejando simplemente al organismo actuar desintoxicándolo, oxigenándolo, nutriéndolo y logrando un adecuado equilibrio de su pH interno los oncólogos han reconocido finalmente una de esas actuaciones como la mejor para afrontar el cáncer y desde hace unos meses apuestan por la Inmunoterapia. Un gran paso adelante para sus estrechas mentes aunque siguen sin entender que eso no basta. Hay que hacer todo lo antes mencionado». Con estas palabras se manifestaría nuestro director y presidente de la World Association for Cancer Research (WACR), José Antonio Campoy, cuando se le preguntó por lo acaecido en el congreso anual que la Sociedad Americana de Hematología (ASH) celebró en San Francisco el pasado mes de diciembre con asistencia de más de 26.000 «expertos». Y es que tras haber reconocido los oncólogos hace varias semanas que la Inmunoterapia es eficaz para afrontar los tumores sólidos -algo que Science consideró «el hito médico de 2013»– habiéndose ello constatado ya en el melanoma y el cáncer de pulmón ahora los hematólogos reconocen que es igualmente eficaz en las leucemias o «cánceres de la sangre» tras así testarlo en el llamado Linfoma de Hodgkin -tumor que se origina en el sistema linfático y afecta sobre todo a niños y adolescentes- y la leucemia linfocítica aguda.

«El problema -añade Campoy- es que unos y otros pretenden que la Inmunoterapia sea ahora una disciplina que consista en enseñar al organismo a defenderse como si éste necesitara tal cosa cuando ignoramos aun en gran medida cómo funciona y a activarlo o modularlo postulando para ello, de nuevo, la necesidad de ingerir fármacos, falacia que la industria necesita imponer entre los médicos para que su negocio continúe. Es absurdo. Lo reitero: lo que el organismo necesita para afrontar cualquier enfermedad -cáncer incluido- es desintoxicarlo, oxigenarlo, nutrirlo y lograr un adecuado equilibrio del pH interno. Para lo que es fundamental una flora gastrointestinal en perfecto estado, alimentarse y dormir bien, hacer algo de ejercicio suave y evitar los tóxicos medioambientales. No se requiere más aunque puede ayudar el ayuno terapéutico y la ingesta de algunos suplementos naturales inocuos. Salvo, claro está, que haya problemas psicoemocionales subyacentes que requieran asimismo un tratamiento adecuado».

Terminamos indicando que se dio asimismo a conocer un tratamiento de Inmunoterapia combinada con terapia génica para la leucemia agresiva pediátrica propuesta por un equipo del Children’s Hospital de Filadelfia dirigido por el Dr. Stephan A. Grupp. Lo que se hizo es modificar genéticamente parte de las células T del sistema inmune de 39 niños dotándolas de un antígeno que se dirija a la proteína CD19 e inyectarlas de nuevo en la sangre. El 92% respondió favorablemente.