Fluad, la vacuna antigripal de Novartis

Trece personas al menos habían muerto en Italia a finales de noviembre tras recibir Fluad, la vacuna antigripal inyectable de Novartis autorizada en España, Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Francia, Grecia, Irlanda, Luxemburgo, Portugal y Suiza. Obviamente quienes apuestan y apoyan tal práctica de eficacia jamás demostrada salieron de inmediato al paso para decir que “no hay pruebas” de que la vacuna fuera la causa, que era mera casualidad que esas personas murieran a las pocas horas de inyectársela. Así lo aseguró de hecho el Comité para la Vigilancia de Fármacos de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) -entidad presuntamente independiente controlada en realidad por la industria farmacéutica- en una declaración relámpago. El presidente de la Agencia Italiana del Fármaco, Sergio Pecorelli, añadiría que “las características de las muertes parecen excluir que las vacunas estuvieran contaminadas”. Afirmación tras la cual se retiraron de la venta dos lotes de la vacuna -medio millón de dosis- como “medida de precaución”. Luego, ¿en qué quedamos? Si las vacunas son inocuas y no parece que estén contaminadas, ¿por qué se retiraron algunos lotes?

La Agencia Europea de Medicamentos alegaría además que las personas que murieron tras recibir Fluad eran mayores de 65 años y padecían “enfermedades que aumentan los riesgos de complicaciones sanitarias” ¡cuando es precisamente al grupo de mayor edad -que es lógicamente el que suele tener más problemas de salud- al que se anima sobre todo a vacunarse! De hecho a pesar de lo sucedido la Agencia Europea de Medicamentos ha vuelto a animar a los países de la Unión Europea a que continúen con sus campañas anuales de vacunación alegando que “la gripe puede causar graves enfermedades e incluso la muerte, sobre todo en personas mayores“.

Así que ya lo sabe el lector: puede usted vacunarse tranquilamente que si al poco tiempo muere no estará “demostrado” que la vacuna sea la causa. Lo que sin duda tranquiliza mucho…. Como lo hace saber que el año pasado -2013- el 33% de los pacientes graves hospitalizados por gripe en España -muchos de los cuales terminaron en la UCI- ¡se habían vacunado! Es más, así lo había hecho ¡el 39% de los fallecidos!