Tres de las vacunas comercializadas en España tienen mucho más aluminio del declarado

Tres de las vacunas comercializadas en España podrían tener mucho más aluminio -conocido neurotóxico- del declarado en sus fichas técnicas: Prevenar 13 de Pfizer -para el neumococo-, Infanrix-IPV+Hib de GlaxoSmithKline -para la difteria, el tétanos, la tos ferina, la poliomielitis y la Haemophilus influenzae tipo b– e Infanrix Hexa de GlaxoSmithKline –para lo antedicho y además la hepatitis B-. Al menos así lo acaban de denunciar Federico Sánchez Apellániz y José Antonio Narváez, miembros de la Asociación de afectados por las vacunas, tras pedir a un laboratorio independiente de Estados Unidos, Doctors Data, que analizara las muestras que les facilitaron.

Hablamos de dos padres cuyos hijos fallecieron poco después de ser vacunados con ellas. Álvaro, hijo de José Antonio Narváez, falleció el 27 de junio de 2013 con 19 meses tras administrársele conjuntamente 30 días antes dos de las vacunas: Prevenar 13 e Infanrix-IPV+Hib. Y Luca, hijo de Federico Sánchez, el 8 de octubre de 2013 tras ser vacunado con Infanrix Hexa teniendo siete meses y sufrir desde entonces un auténtico calvario durante casi dos años; así lo cuenta su padre: “La vacuna le provocó daños irreversibles a nivel neuronal e inmunológico que le mantuvieron enfermo desde los siete meses hasta que falleció sin llegar a cumplir tres años. Nació en Navidad, gordito y pelirrojo; era el bebé más bonito del mundo pero tras la vacuna se fue apagando. Poco a poco dejó de mirar y de reír hasta que, casi sin darnos cuenta, dejó de ser un niño”.

A Luca, tras la vacunación, se le diagnosticó encefalopatía; y a Álvaro encefalitis. Patologías que oficialmente se ignora cómo adquirieron… a pesar de lo cual se rechaza sin más que las hayan podido causar las vacunas. Simplemente porque así lo niegan los que las han autorizado y no están dispuestos a ser procesados ante tal posibilidad. Una postura que, inconcebiblemente, respaldan normalmente los jueces, casi siempre prestos a defender a las autoridades sanitarias Y ello a pesar de que hay multitud de trabajos científicos que demuestran la neurotoxicidad del aluminio.

Cabe agregar que Federico Sánchez envió al laboratorio estadounidense para que fueran analizadas muestras de vacunas de las mismas marcas aunque no del mismo lote mientras Jose Antonio Narváez consiguió enviar las copias de seguridad de la vacuna Infanrix IPV+HIb -copias maestras para España del lote-serie administrado a Álvaro- facilitadas por el propio Juzgado de Instrucción nº 2 de Mérida (España) y que estaban -por orden judicial- en poder del Instituto de Toxicología de Sevilla  a donde las había remitido la Agencia Española del Medicamento procedentes de Bélgica, sede del laboratorio fabricante.

En cuanto a los resultados de Doctors Data indican que había 820 microgramos por gramo de aluminio en la vacuna Infanrix IPV+HIb analizada, 1.500 microgramos en la de Infanrix Hexa y 238 microgramos en la de Prevenar 13, todas ellas cantidades que exceden con mucho lo indicado en las respectivas fichas pues en las dos primeras se asegura no haber más de 500 microgramos de hidróxido de aluminio y en la  de Prevenar 13 no más de 125 microgramos. Aunque no se ha realizado ningún contraanálisis los resultados son lo suficientemente concluyentes como para que las autoridades sanitarias españolas hubieran tomado ya medidas preventivas… lo que no han hecho.

Y ahora siga usted vacunando a sus hijos si quiere pero nosotros le advertimos de que además de ineficaz es muy peligroso. Con las vacunas citadas antes… y CON TODAS LAS DEMÁS, SIN EXCEPCIÓN (lea en nuestra web –www.dsalud.com– los numerosos artículos que llevamos publicados al respecto y que están agrupados en este enlace: www.dsalud.com/index.php?pagina=vacunas).