Los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses deciden no usar más chimpancés en la investigación

Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos no volverán a utilizar chimpancés en la investigación biomédica; así lo aseguró al menos en noviembre pasado su director, Francis Collins. Solo que lo hacen principalmente porque la demanda se ha reducido significativamente; de hecho en junio de 2013 se deshicieron de 310 de los que mantenían en sus instalaciones quedándose solo con 50. La investigación, sin embargo, proseguirá con otros “primates no humanos”.

Cabe añadir que los grupos de protección de los animales llevan años presionando para que los ensayos con todo tipo de animales se detenga y que en junio pasado el Servicio de Pesca y Vida Silvestre estadounidense declaró a los chimpancés especie en peligro de extinción. No se ha tratado pues de una decisión basada en la ética. Claro que hoy no es preciso usar animales porque hay millones de personas en todo el mundo que se prestan fácilmente a hacer de cobayas. Basta decirles que pueden apuntarse al ensayo de un nuevo producto o tratamiento que “promete mucho” y “podría ayudarles” para que, en su inmensa ingenuidad, acepten. A menudo sin tener claro que pueden ir a parar al grupo de control y van a darles simplemente un placebo, lo que en casos graves implica dejarles morir. Patético.