Los tumores de próstata poco agresivos no deberían tratarse

 

Ahora dicen los oncólogos que los varones con cáncer de próstata localizado y con un marcador menor de 10 es poco probable que mueran de la enfermedad… incluso no recibiendo ningún tratamiento. “La evolución de esos tumores es tan lenta que no compensa someter al paciente a tratamientos agresivos como la Radioterapia, la Quimioterapia o la Cirugía. Y menos teniendo en cuenta sus efectos secundarios, entre ellos, impotencia e incontinencia urinaria.”
Tal es la conclusión a la que ha llegado un grupo de investigadores dirigido por Peter Albertsen en la norteamericana Universidad de Connecticut –el estudio se acaba de publicar en Journal of the American Medical Association (JAMA)- tras seguir la evolución durante más de 24 años de 767 varones entre 55 y 64 años que fueron diagnosticados de cáncer de próstata entre 1971 y 1984. A unos se les recomendó sólo seguir una terapia de tipo hormonal y a otros simplemente se les sometió a vigilancia.
Según sus datos el riesgo de que el cáncer sea mortal entre quienes tienen tumores de bajo grado -de dos a cuatro en la escala de Gleason- es de apenas un 7%… ¡y en un plazo hasta de 20 años! En cambio, cuando oscila entre 7 y 10 la probabilidad de fallecer alcanza el 66%. No está nada claro qué sucede en los casos intermedios.
Lo que el estudio no comenta es qué pasa con quienes se someten a Radioterapia y/o Quimioterapia. Y la razón es simple: la calidad de vida de esos pacientes empeora notablemente y la gran mayoría termina muriendo. Y eso es mejor obviarlo…
Lo singular es que el resultado contradice un trabajo sueco anterior según el cual si los tumores localizados y de crecimiento lento no son tratados pronto pueden resultar mortales incluso 15 años después de ser diagnosticados. Así que los “expertos” se dedican ahora a justificar la validez de ambos trabajos, claramente contradictorios, con argumentos que casi producen risa.