MINIMIZAN LA RELACIÓN ENTRE CÁNCER DE MAMA Y FACTORES PSICOLÓGICOS

Dos nuevos estudios pretenden contradecir las investigaciones anteriores

Dos estudios publicados en The Lancet y en el British Medical Journal pretenden sugerir que el cáncer de mama está menos relacionado con los factores psicológicos de la afectada de lo que se creía, contradiciendo así investigaciones anteriores que vinculaban los tumores con experiencias difíciles pasadas por las enfermas.
El primero de los estudios constató que al menos dos tercios de las mujeres que padecían cáncer de mama habían vivido en los cinco años anteriores a descubrir la enfermedad situaciones duras o conflictivas como divorcios o muertes. Sin embargo, a juicio de los investigadores no podía demostrarse estadísticamente que las que sufrían estrés por ello tuvieran más posibilidades de padecer cáncer de mama.
La segunda investigación examinó la actitud hacia el cáncer de unas 600 pacientes que estaban en la primera fase de la enfermedad. De ellas, cerca de 166 fueron calificadas como “luchadoras», mujeres con una visión de la vida positiva y animada. Actitud, sin embargo, que según los investigadores no afectó positivamente al desarrollo del cáncer.
Paradójicamente, los investigadores constataron que las mujeres con una actitud más negativa contaban con menos probabilidades de sobrevivir a la enfermedad. Algo que la doctora Molly Watson, directora de la investigación, intentó justificar diciendo que “una posible explicación es que su actitud mental pueda minar su sistema inmunológico o afectar a las hormonas del estrés, lo que puede perjudicar su salud aún más». La otra hipótesis que manejan es que esa actitud negativa las lleve a estar menos motivadas para cuidarse o buscar los mejores tratamientos para luchar contra el mal.
En suma, ambos estudios pretenden argüir que la relación conflicto traumático/cáncer de mama no está demostrada. Por supuesto, los dos estudios han sido inmediatamente cuestionados por numerosos expertos. En cuanto a la opinión de quienes hacemos esta revista, somos tajantes: este caso demuestra meridianamente que también las revistas de prestigio científico se equivocan admitiendo la publicación en sus páginas de estudios cuya validez es más que discutible.