Propuesta del Instituto Nacional para la Excelencia Clínica de Gran Bretaña


Recomiendan no financiar los fármacos contra el Alzheimer porque son caros y de escasa eficacia 

El Instituto Nacional para la Excelencia Clínica –la agencia británica que decide qué fármacos debe costear el Estado- ha recomendado que dejen de pagarse los cuatro que habitualmente se prescriben para tratar el Alzheimer –Aricept, Exelon, Reminyl y Ebixa- porque son caros y su eficacia es escasa. Gran Bretaña se gastó en esos productos el año pasado 60 millones de libras (unos 87 millones de euros). En España hay más de 300.000 personas que los consumen habitualmente. Se trata de anticolinesterásicos cuyos principios activos son el donepezilo, la rivastigmina, la galantamina y la memantina y según quienes los comercializan pueden retrasar el progreso de los síntomas de la enfermedad”. La mencionada agencia, sin embargo, afirma que los “beneficios clínicos” que se obtienen con ellos son “muy pequeños”, apenas mejoran la calidad de vida y su eficacia para retrasar la aparición de los síntomas es "limitada y no decisiva".
PfizeryEisai, las empresas que resultarían más perjudicadas si esa propuesta se aprueba, la han “condenado” rápidamente. Uno de los directivos de Eisai, Paul Hooper, ha llegado a hablar de “valoración perversa".
Hasta aquí la noticia. A nosotros lo que nos parece perverso es que los estados lleven décadas financiando productos inútiles que no curan nada. Ni los mencionados en esta noticia ni la gran mayoría de los que se comercializan. No se trata pues, como se limita a hacer nuestro Ministerio de Sanidad, de rebajar los precios de los productos sino de dejar de financiar de una vez por todos los que no tienen eficacia real demostrada. Es decir, la inmensa mayoría.