Prosigue la persecución contra los productos naturales


El Ministerio de Sanidad alerta gratuitamente sobre los productos de la marca Herbalife  

El pasado 21 de abril el Ministerio de Sanidad y Consumo emitió un comunicado en el que manifestaba que “había tenido conocimiento de la existencia de algunos casos de toxicidad hepática presuntamente asociados al consumo de productos de la empresa Herbalife Internacional España”.
Según explicaría el Ministerio, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) había tenido conocimiento “de un total de 9 casos sospechosos entre los años 2003 y 2007” agregando que se tenía igualmente conocimiento“de otros 9 casos de hepatotoxicidad en otros países de la Unión Europea registrados entre 1992 y 2006, de otros 6 en Islandia y de 22 más en Suiza e Israel entre 1992 y 2006”. 
Solo que luego dice que la “relación de causalidad” no es fácil de establecer y en realidad no se tiene certeza de que haya sido así y por eso el Comité de Seguridad de Medicamentos de Uso Humano (CSMH) y un Grupo de Trabajo ad hoc del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN)-organismo que coordina la red de alerta de los alimentos y  productos dietéticos- han sugerido “investigar a fondo la situación y prevenir a los ciudadanos”. Es más, decidieron “alertar a los farmacéuticos y médicos del sistema sanitario para que estén prevenidos ante la aparición de algún caso sospechoso”.
Kafkiano. Porque, en resumen, lo que nuestras autoridades sanitarias han hecho es sugerir a la población que se piense mucho lo de consumir productos legales constatadamente inocuos de una marca que se vende desde hace muchos años en decenas de países porque “sospecha” que podrían provocar algunos problemas hepáticos. Alertando no sólo a la población sino a todos los farmacéuticos y médicos del sistema público sanitario para que  informen si tienen conocimiento ”de algún caso sospechoso” más. Y todo porque desde 1992 hasta el 2008 -es decir, ¡en 16 años!- se pueden haber producido ¡46 casos! -no demostrados además- de posibles problemas hepáticos (sin mencionar la gravedad).
Es obvio pues que la decisión -atendiendo a los datos proporcionados- es lisa y llanamente una vergüenza impropia de un Estado de Derecho. Sus responsables deberían ser juzgados e inhabilitados de por vida para un cargo público. Entre otras, por la sencilla razón de que en las farmacias hay cientos de productos que provocan ese número de problemas hepáticos CADA DÍA y no cada 16 años.
Insistimos: Sanidad da cada vez más asco.