Radiar la próstata aumenta la posibilidad de que aparezcan otros cánceres

 

Quienes se tratan con radioterapia de haz externo el cáncer de próstata tienen un riesgo mayor de contraer además cáncer en el pulmón, la vejiga y el recto. Así lo ha afirmado al menos el Dr. Naeem Bhojani, urólogo de la Universidad de Montreal (Canadá), durante la reunión anual de la American Urological Association que acaba de tener lugar en Orlando (Florida, EEUU). De ahí que sugiera que sólo se use en pacientes mayores ya que los jóvenes tienen mayores expectativas de vida y el riesgo de desarrollar otros cánceres es mayor.
Y su recomendación no es gratuita. La ha hecho tras finalizar un estudio en el que han trabajado investigadores estadounidenses, canadienses e italianos recopilando información sobre 10.333 varones tratados de cáncer de próstata localizado de los que a 6.196 se les extirpó quirúrgicamente la próstata y a 4.137 se les dio radioterapia de haz externo. Con datos que no dejan lugar a la duda: quienes se sometieron a la radioterapia de haz externo tenían una tasa tres veces mayor de cáncer de vejiga, 1,8 veces más alta de cáncer de pulmón y 1,7 veces mayor de cáncer colorrectal que quienes sufrieron la prostatectomía.
Añadiremos que en esa misma reunión se dio a conocer un estudio que demuestra que los niños con cáncer a los que se da ciclofosfamida -inmunosupresor absurdamente utilizado para tratar varios tipos de cáncer- y sobreviven son luego cinco veces más propensos a desarrollar cáncer de vejiga.