Se calcula que en Europa utilizan ya la Homeopatía cien millones de personas 

 

Cien millones de europeos utilizan ya productos homeopáticos y biorreguladores, especialmente en casos de resfriados, fiebre, dolor, contusiones, alergias y procesos inflamatorios. Claro que en España ya hay unos 3.000 médicos de Atención Primaria y 6.600 de distintas especialidades –la tercera parte pediatras así como numerosos traumatólogos y otorrinos- que los prescriben de forma habitual.
Así lo asegura al menos el doctor y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid Jesús Agudo, presidente la Asociaciónpara el Estudio de la Medicina Biorreguladora (Asembior) quien afirma: “Los medicamentos biorreguladores cuentan con la misma seguridad que los homeopáticos solo que tanto sus dosis como su evidencia científica son superiores”. Lo que diferencia a unos productos de otros es que los homeopáticos se usan en dosis infinitesimales mientras los biorreguladores–que se consideran fármacos y se venden pues sólo en farmacias- contienen en torno a 20 microgramos, cantidad igualmente pequeña y por eso carecen también de efectos secundarios.
 “Las dosis que emplea la Medicina Biorreguladora -explica la doctora Ángela Carrasco, inmunóloga del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y vicepresidenta de la asociación-hace que los receptores específicos de los linfocitos (TCR) potencien la señal y haya una unión más ajustada al antígeno. Se restablece el equilibrio entre las células Th1 -implicadas en la inmunidad mediada por células- y las Th2 -que facilitan la producción de anticuerpos- regulando así la respuesta inflamatoria por las células Th3 y Treg que son las consideradas como protectoras. Los antiinflamatorios convencionales suprimen la inflamación actuando sobre las células de la respuesta inmune y las tisulares pero las toxinas persisten”. El doctor Santiago de la Rosa, presidente de la Comisión de Naturistas del Colegio Oficial de Médicos de Madrid y miembro de nuestro Consejo Asesor, reafirmaría por su parte “la eficacia y seguridad de los medicamentos biorreguladores” y “la ventaja de su disponibilidad en diferentes tipos de presentaciones (comprimidos, sprays, gotas, inyecciones, etc.)”.
Ejemplo de medicamento biorreguladores el conocido Traumeel, mediador de la inflamación que acelera la recuperación en casos de torceduras y esguinces como avalan hoy diversos estudios, entre ellos el publicado en el 2008 en Complementary Therapy Medicine que concluía que “es tan eficaz como la medicina convencional en el manejo de lesiones leves o moderadas en la población” y “mejor tolerado que los medicamentos convencionales”.
Cabe agregar que la Sociedad Catalanade Medicina Familiar y Comunitaria ha elaborado una guía en la que recomienda este tipo de tratamientos para 30 patologías diferentes, desde la gripe y otras infecciones de las vías respiratorias hasta la fibromialgiay la fatiga crónica pasando por la otitis, el asma, la depresión y el insomnio. Es más, son especialmente útiles para desintoxicar el organismo.