¿Se puede aprender a ser feliz?

La Fundación Vivo Sano (www.vivosano.org) acaba de poner en marcha con el lema Lo mejor de mí una singular y loable iniciativa de la que nuestra revista quiere hacerse eco pues se trata de un proyecto con un propósito poco corriente: potenciar la felicidad individual y colectiva. Y es que estudios recientes en el ámbito de la Neurociencia demuestran que la felicidad está vinculada a un tipo de actividad cerebral susceptible de ser observada y medida y realmente es posible aprender a ser feliz. Sin duda porque el paradigma de la selección natural propuesto por Charles Darwin empieza a dejar paso a otros como el de la Biología de la Creencia postulada por el biólogo norteamericano Bruce Lipton quien rebate la aceptada creencia de que el cuerpo humano es una “máquina bioquímica” controlada por genes y nuestra vida está dirigida por ellos ya que sus experimentos indican que cada célula tiene inteligencia propia y la capacidad de transformarse para poder sobrevivir ante los cambios del entorno. De ahí que al darse cuenta dijera:“Dios mío, yo enseño que los genes controlan la vida cuando las células me están diciendo que ¡responden a la vida! Luego como uno puede controlar la respuesta puede controlar su vida. Se trata de cómo la mente percibe el entorno. Quien comprenda esto puede llegar a vivir la más grandiosa experiencia de este planeta: estar completamente vivo y sano. A veces tenemos la sensación de estar perdidos y vivir sin sentido pero en realidad podemos elegir ser soberanos o permanecer dependientes”.
En otras palabras, el funcionamiento de nuestro organismo depende de cómo nuestra mente interpreta la realidad.
¿Y cómo aprender a ser feliz? Pues para intentar ayudar a conseguirlo el proyectoLo mejor de mí ha desarrollado dos programas informáticos de uso gratuito que pueden utilizarse a través de Internet (www.lomejordemi.org) con el fin de enseñar a las personas a vivir más sanas durante más tiempo y más felices. Algo que se inicia recordando primero lo logrado en la vida situándose después en el presente a fin de reconocer las cualidades y talentos propios y planteando finalmente nuestros anhelos vitales. Se trata pues primeramente de redescubrirse y ordenarse, algo que el programa informático ayuda a lograr de forma sencilla e intuitiva. Una iniciativa especialmente ideal para quienes deseen reiniciar su vida, empezar una etapa nueva plena y feliz o, simplemente, encontrar todo lo positivo de su existencia. El programa se adapta a cada persona y de ahí que algunos lo completen en una semana mientras para otros puede convertirse en guía de referencia durante años.
Asimismo se ha desarrollado una Agenda (http://apps.facebook.com/agendalomejordemi) orientada a personas que utilizan Facebook –aunque también está en preparación una versión para quienes no navegan por las redes sociales- que pretende registrar en ella los aspectos positivos de cada día para luego, si se quiere, compartirlos con los amigos.
La Fundación Vivo Sano plantea en suma que si como se afirma en Física Cuántica “el observador modifica lo observado” crear el hábito de observar lo mejor de nosotros mismos y de los demás modificará positivamente nuestra realidad e influirá en quienes nos rodean. Especialmente porque basar la felicidad en algo externo hace que uno dependa de ello y si va bien la persona va bien pero si va mal la persona va mal. En cambio aprender a crear la felicidad desde dentro da una gran libertad. ”Cuando creamos un hábito de paz estable en nuestras vidas -afirman los creadores del proyecto- nuestros cuerpos generan moléculas de bienestar y ya no son necesarias las pastillas para la ansiedad, la depresión o el insomnio. Recurramos pues a nuestra farmacia interna porque la felicidad no es solo un derecho sino una meta alcanzable por todos y cada uno de nosotros”.