También el azafrán tiene efecto anticancerígeno

El azafrán también tiene eficacia anticancerígena. Así lo afirma Fikrat Abdullaev, jefe del Laboratorio de Oncología Experimental del Instituto Nacional de Pediatría de México, quien ya a principios de la década de los 90 presentó un primer informe sobre los efectos del extracto de azafrán en la inhibición del crecimiento de células malignas, tanto in vitro como en animales. Lo más llamativo, en cualquier caso, es que el azafrán ha demostrado efectos inhibidores tanto en carcinomas como en sarcomas, leucemias y otras células malignas. Constatándose además que no es tóxico y no produce efecto negativo alguno en el crecimiento de las células sanas.
Se piensa que su capacidad anticancerígena se debe a que inhibe el ácido nucleico, las reacciones en cadena de los radicales libres y la interacción de los carotenoides con la topoisomerasa.
La idea ahora es determinar biológicamente en los próximos años los ingredientes activos del azafrán, definir los mecanismos relacionados con sus propiedades terapéuticas, investigar los procesos relacionados con el efecto antitumoral y definir su eficacia y seguridad sobre el tratamiento y prevención del cáncer mediante diversos ensayos clínicos.
Cabe añadir que el azafrán se usaba antiguamente para tratar la tos, la flatulencia, las alteraciones del estómago, los cólicos, los constipados, el asma, las cardiopatías, el insomnio, las hemorragias crónicas uterinas, las alteraciones ginecológicas, la amenorrea, la dismenorrea, la escarlatina y la viruela. Incluso era usada para estimular el sudor y bajar la fiebre.