Televisión Española emite un documental sobre el peligro para el cerebro de sustancias químicas habituales

El pasado 19 de diciembre de 2017 Televisión Española emitió en su programa Documentos TV un amplio reportaje titulado Cerebros en peligro en el que se reconoce que «las moléculas químicas procedentes del bromo, flúor y cloro junto a los llamados retardantes de llama presentes en plásticos, detergentes, móviles, colchones, sillones o sofás afectan al desarrollo neurológico y provocan la disminución del cociente intelectual». Añadiendo que así lo reconocen ya epidemiólogos y endocrinos tras las investigaciones que demuestran que «en los últimos veinte años el cociente intelectual de los niños desciende dos puntos cada década“ y ello «puede derivar en la involución de la civilización». Según el programa cada vez hay más niños con déficit de atención, hiperactividad y autismo, hay graves carencias de yodo y vivimos rodeados de sustancias químicas nocivas que interfieren perjudicialmente con nuestro sistema hormonal. Da asimismo a conocer un reciente trabajo de la investigadora de la Universidad de California Brenda Eskenazi según la cual “hay relación entre los niveles de retardantes de llama en la sangre de las madres y el desarrollo neurológico y disminución del cociente intelectual de los niños a los siete años de edad”.  Incluso se asevera en el documental que «los científicos insisten a los políticos en la necesidad de una regulación que permita su eliminación definitiva».

Evidentemente todo esto lo saben bien nuestros lectores habituales porque lo hemos denunciado varias veces y de hecho lo «noticioso» es que una cadena de televisión lo de a conocer. La última vez que alertamos de ello fue en abril de 2017 y ya explicamos textualmente que «las sustancias químicas presentes en la comida y muchos productos de consumo habitual pueden dañar el desarrollo cerebral de los fetos durante la gestación dando lugar a un menor cociente intelectual y a numerosas patologías; entre ellas al Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)». Así acababa de documentarlo en un completo informe la organización CHEM Trust (Chemicals Health and Environment Monitoring Trust) para la que entre las sustancias químicas de mayor riesgo están los retardantes de llama bromados (BFRs) -grupo de compuestos presentes en muchos muebles, productos de electrónica y materiales de construcción- y los poli-fluorocarbonos (PFCs) -que se emplean para recubrir embalajes y tejidos-. Afirmando Michael Warhurst, director de esa entidad: “El asunto es muy serio: está en juego el desarrollo cerebral de las próximas generaciones. Es pues necesario que la Unión Europea retire cuanto antes grupos enteros de sustancias químicas de riesgo en lugar de restringir lentamente los compuestos uno a uno. No podemos continuar poniendo en peligro la salud de nuestros hijos”. Es más, como ya entonces contamos la versión española de ese informe se presentó el 18 de abril en las oficinas del Parlamento Europeo de Madrid por representantes de la Fundación Alborada, la Fundación Vivo Sano y Ecologistas en Acción. Informe que puede consultarse íntegro en inglés en www.chemtrust.org.uk/brain.

Evidentemente nuestras autoridades sanitarias y representantes políticos no han hecho desde entonces absolutamente nada para afrontar el problema.