Información importante

por José Antonio Campoy

Desde que Discovery DSALUD vio la luz hace ya quince años y medio pocas veces hemos tenido oportunidad de concentrar en un solo número tanta información trascendente como la que aparece en este ejemplar. Puede que al lector avezado nuestra afirmación le sorprenda teniendo en cuenta que uno de los cinco extensos reportajes que publicamos se refiere al «humilde» ajo pero es que el texto no recoge las propiedades terapéuticas que la sabiduría popular le achaca inmemorialmente sino las que han sido constatadas científicamente -tanto in vitro como en ensayos con animales y humanos- merced a los cuales sabemos que hay al menos una treintena de sustancias organosulfuradas que son las que principalmente le otorgan sus virtudes. Pudiendo ya asegurarse que es, entre otras cosas, antibiótico, antifúngico y antiparasitario así como antioxidante, hipolipemiante y anticancerígeno siendo por ello útil para tratar una amplia gama de problemas de salud incluyendo los cardiovasculares y el cáncer. Es más, damos a conocer que ni siquiera es necesario ingerirlo pues esas sustancias son capaces de atravesar la piel y llegar hasta los capilares sanguíneos de forma casi instantánea aplicando simplemente en las plantas de los pies ajo machacado o aceite de ajo. Explicando que bastan 0,09 miligramos de alicina disuelta en un litro de agua -el equivalente a unos 20 mg de jugo de ajo- para lograr efectos bactericidas equivalentes a los de los antibióticos convencionales. Es más, puede ya afirmarse que disminuye en sangre los niveles de glucosa, colesterol total, triglicéridos, urea, ácido úrico, creatinina y transaminasas AST y ALT a la vez que aumenta el nivel de insulina. Se trata pues de una auténtica panacea.

El segundo reportaje es igualmente importante porque corrobora las denuncias que desde hace años llevamos haciendo sobre TODAS las vacunas debido  a su contenido en mercurio, aluminio, escualeno y silicona; denuncias que ahora, por fin, las acaban de hacer científicos de renombre durante el IX Congreso Internacional de Autoinmunidad celebrado en Niza (Francia) ante más de 3.000 médicos de todo el mundo. Los únicos que siguen sin enterarse son pues nuestras incompetentes autoridades sanitarias y las asociaciones profesionales médicas que reciben dinero y prebendas de los laboratorios fabricantes.

El tercero se basa en la reciente publicación de un contundente  informe que confirma la ineficacia del tratamiento quirúrgico en el tratamiento del cáncer. Según la organización australiana Cáncer y Sociedad de Apoyo -entidad sin ánimo de lucro que promueve la libertad de elección en las terapias contra el cáncer y otras enfermedades degenerativas- el uso de la cirugía no alarga la vida a quienes se operan y no se justifica pues salvo en los escasos casos en los que el tumor pone en peligro inminente la vida.

El cuarto está dedicado a la esclerosis múltiple, patología sobre cuyas potenciales causas hablamos el mes pasado dando ahora a conocer qué puede hacerse tanto para prevenirla -ésta y otras muchas patologías, especialmente las neurodegenerativas- como qué hacer para afrontarla una vez se ha manifestado. Un reportaje que a nuestro juicio es lo más completo jamás publicado sobre esta enfermedad absurdamente considerada incurable durante décadas por los neurólogos alegando ignorar su causa -o causas- y para quienes la remielinización del cerebro no es posible, aseveraciones ambas claramente falsas.

En cuanto al quinto reportaje es un resumen de lo acaecido durante el juicio de carácter penal celebrado sobre el caso Bio-Bac que demuestra el lamentable comportamiento de la inmensa mayoría de los medios de comunicación españoles que en lugar de informar con ecuanimidad a la población han vuelto no ya a desinformarla sino directamente a intentar engañarla. Nos preguntamos con qué objetivo y quiénes han ordenado que así sea. Porque lo realmente acaecido durante el juicio -que quedó visto para sentencia el 29 de mayo pasado- no tiene nada que ver con lo que la mayoría de las cadenas de televisión, radio y prensa escrita han contado y publicado. Invito al lector a leer despacio la crónica de los hechos y a juzgar por sí mismo pero, sobre todo, le invito a que valore el vergonzoso comportamiento del Ministerio de Sanidad y Consumo, de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios e, incluso, de algunos miembros de la Guardia Civil y de la Judicatura.