Nace el servicio gratuito de información MEDICAL NEWS

A información mundial en el ámbito de la salud está hoy controlada por grupos de poder que la manipulan y tergiversan en función de sus intereses ocultando gran par-te de ella al público. Es más, no solo silencian noticias sino que descalifican a quienes las dan a conocer para que las personas poco formadas las rechacen. Hasta osan “acre-ditar” –sin autoridad alguna para ello– qué medios y webs son “fiables” como si estuvieran en posesión de la verdad. Pues bien, es hora de acabar con esta situación y con tal objetivo he-mos decidido potner en marcha un servicio de información gratuito que nace con el objetivo de di-fundir las acciones y opiniones de las personas, asociaciones, entidades y empresas que difieren de las imposiciones dogmáticas en el ámbito de la salud. Es hora de acabar con el silencio informativo al que se está sometiendo a quienes discrepan de las “verdades oficiales” establecidas y es evidente que desde Discovery DSALUD no podemos cumplir esa función al tratarse de una publicación mensual. De ahí la decisión de crear una newsletter con el nombre de MEDICALNEWS que vamos a hacer llegar directamente a cientos de medios de comunicación, centenares de altos cargos y representan-tes políticos (incluidos diputados y senadores), multitud de empresas, centenares de profesionales de la salud y varios miles de suscriptores. Es hora de que exista un órgano que informe con rigor, credi-bilidad y ética para contrarrestar las falsedades, medias verdades y mentiras que constantemente se difunden en el ámbito de la salud y la medicina. Servicio de información que a pesar de ser gratuito no admitirá anuncios, ni publirreportajes, ni información publicitaria o comercial y cuya base de da-tos jamás será comercializada para provecho de terceros. Así se lo he comunicado ya de hecho a mis contactos en Linkedin, red integrada por más de 2.700 personas, la mayoría presidentes, consejeros delegados y directores generales de grandes empresas, directores y gerentes de clínicas y hospitales, directores de departamentos y altos cargos de más de 500 organismos públicos y privados así como presidentes de asociaciones, médicos ilustres y periodistas de renombre. Incluidos numerosos repre-sentantes de las principales multinacionales farmacéuticas. Es hora de dar un paso al frente y de ahí que el 30 de junio pasado enviara a 16 altos representantes del Estado –y me refiero a los Directores Generales de la Guardia Civil y la Policía, al Fiscal General del Estado, al Fiscal Jefe de la Fiscalía Anticorrupción, al Presidente de la Audiencia Nacional, al Fiscal de Sala Jefe de la Audiencia Nacional, al Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, al Magistrado Jefe del Gabinete Técnico del Tribunal Supremo, al Presidente del Tribunal Constitucional, al Ministro de Justicia, a la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, a la Ministra de la Presidencia del Gobierno y para las Administraciones Territoriales, al Presidente de la Comisión de Sanidad y Asuntos Sociales del Congreso de los Diputados y a la Defensora del Pueblo así como a S. M. el Rey– un detallado es-crito en el que indico que si los dirigentes de la Organización Médica Colegial (OMC) tienen razón y las terapias que denuncian son ineficaces y peligrosas llevarían muchos años permitiendo que cien-tos de miles de personas –si no millones– hayan sido estafadas y puesto en peligro su salud y sus vidas y eso es un DELITO GRAVE. Y si no tienen razón estarían poniendo gratuita e injustificada-mente en duda la imagen, el honor y la profesionalidad de quienes las ejercen –decenas de miles de ellos médicos– y eso también es un DELITO GRAVE. De calumnias, injurias, difamación y atenta-do contra el honor y la propia imagen. Es más, su decisión de pedir el cierre de entre 90 y 100 webs por entender que a su juicio se hacen eco de “contenido pseudocientífico” es inaudita en un Estado de Derecho y constituye un intolerable atentado contra la libertad de expresión, la libertad de in-formación y la libertad de prensa. Si los dirigentes de la OMC –que no son elegidos por sus méritos académicos y científicos– creen que un medio de comunicación está perpetrando un delito o pone en riesgo la salud o la vida de las personas lo que deben hacer es acudir a los tribunales. Asimismo de-nuncié la iniciativa de la OMC de eliminar de las universidades sus enseñanzas –muchas de las cuales se imparten en ellas desde hace numerosos años– y disolver todas las secciones y comisiones colegia-les existentes alegando que se trata de disciplinas que no tienen carácter oficial al no ser “especialidades médicas”… cuando llevan en su seno muchos años. Es decir, se la acusa de renegar de la estructu-ra mantenida desde hace décadas para poder dejar sin representación a quienes ejercen otras medici-nas o terapias además de la convencional. Termino indicando que de todo esto he hablado personalmente en el Congreso de los Diputados con ocho representantes de las comisiones de Sanidad del Partido Popular, el PSOE y Ciudadanos… y acabamos de empezar. Animo en suma a los lectores a suscribirse gratuitamente a MEDICALNEWS y ayudarnos a difundir lo que otros ocultan. Es labor de todos.