Nace la Asociación Mundial para la Investigación del Cáncer

por José Antonio Campoy

La World Association for Cancer Research (Asociación Mundial para la Investigación del Cáncer) fue oficialmente presentada en Madrid el pasado 26 de Mayo al inicio del II Congreso Internacional sobre Tratamientos Complementarios y Alternativos en Cáncer. ONG de ámbito internacional cuenta con un Consejo Científico presidido por el doctor Ramón Cacabelos al que pertenecen ya personalidades de diversas naciones estando prevista su ampliación a muy corto plazo. El lector tiene más información sobre ella en este mismo número de la revista pero puedo adelantarle que su creación responde a la constatación del innegable fracaso de los actuales tratamientos oncológicos y la necesidad de afrontar el cáncer de forma multidisciplinar y holística valorando las aportaciones efectuadas desde todos los ámbitos del conocimiento. Como ya hemos denunciado muchas veces en España mueren cada año 100.000 españoles a causa del cáncer mientras son atendidos en los hospitales -es decir, sin contar a quienes son enviados a morir a sus casas- según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y es obvio que ha llegado tanto el momento de afrontar el problema de forma multidisciplinar como de exigir explicaciones a quienes afirman desde hace años de forma gratuita que entre el 50 y el 70% de los enfermos de cáncer se cura. Porque, ¿cómo va a ser eso verdad cuando no existe en el mundo un solo producto quimioterápico -ni combinación de productos- usado por los oncólogos que haya demostrado en ensayo clínico con humanos haber curado jamás un solo caso de cáncer? Tengo que manifestar que después de diez años de investigar el asunto, de hablar con centenares de médicos y otros profesionales de la salud e investigadores de todo tipo en muchas otras disciplinas -biólogos, químicos, físicos, matemáticos, psicólogos, nutrólogos, naturópatas, ingenieros, informáticos, ópticos, abogados, etc.- he podido entender que el abordaje no ya del cáncer sino de las llamadas enfermedades en general es tan limitado, parcial y miope que sólo así se explica que a día de hoy, salvo las enfermedades de carácter carencial y las infecciosas, se ignore la causa o etiología de la inmensa mayoría de ellas y, por consiguiente, no se sepa curarlas. Parece mentira que la gente no sea consciente aún de algo tan pasmoso como que en pleno siglo XXI la mayoría de las llamadas enfermedades se tratan sólo con fármacos paliativos que alivian síntomas pero no curan nada. Y encima lo hacen provocando en muchos casos graves efectos iatrogénicos. Aunque es aún más increíble saber que en realidad todas las enfermedades que hoy están catalogadas como tales tienen una causa que sí puede conocerse y, por tanto, afrontarse con éxito. Sólo que para que eso sea posible y la información llegue a los médicos y a la ciudadanía hay que cambiar por completo el actual modelo sanitario, corrompido hasta la náusea y movido por oscuros intereses económicos. Y eso será posible sólo cuando quienes manejan a su antojo esos hilos deban responder social y judicialmente de sus actos y acabe la impunidad en la que hoy se mueven. Vivimos, en suma, un momento histórico. Solo que para poder en marcha todo ello se necesita dinero. Y sabemos muy bien que ése no va a proceder de las instituciones, de quienes ganan grandes sumas con fármacos tan rentables como mayoritariamente inútiles ni de quienes les apoyan en virtud de los numerosos acuerdos que hay entre ellos, muchos de carácter secreto. Tendrá que obtenerse de personas y empresas con ética, de quienes están dispuestos a contribuir para cambiar las cosas aportando su grano de arena, de quienes han perdido familiares y amigos a causa de esta enfermedad y de quienes aspiran a que si algún día ellos o sus allegados padecen cáncer tendrán a su disposición terapias realmente eficaces. Solo así será posible que la aventura en la que algunos nos hemos embarcado tenga alguna posibilidad de éxito. Así que si desea usted contribuir a ello, si quiere que todo esto sea una realidad y se puedan cumplir los objetivos le invito a colaborar con esta nueva ONG sin ánimo de lucro cuya presidencia a nivel de gestión he decidido asumir aportando lo que esté en su mano en la cuenta 0075 1333 18 0600073918 abierta a nombre de la World Association for Cancer Research (WACR). Agregaré, para terminar, que en otoño daremos a conocer detalladamente todos los objetivos marcados y que, por supuesto, ninguno de los miembros de la asociación cobra un céntimo de ella. ¿Se anima usted pues a ayudarnos? Se trata de una tarea muy difícil y vamos a necesitar mucha ayuda.