Discovery DSALUD cumple 20 años

por José Antonio Campoy.

Nuestra revista inicia con este número su vigésimo primer año de vida ya que vio la luz el 1 de enero de 1999. Son pues ya 20 años durante los cuales hemos publicado más de 3.800 noticias y cerca de 2.000 extensos reportajes además de responder a unas 1.600 Cartas al Director. A ello debemos sumar la organización de cuatro congresos internacionales, la edición de dos obras de calado como La Dieta Definitiva y los dos tomos de  Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo, la puesta en marcha de un servicio de información gratuito por correo electrónico –MedicalNews– que tiene más de 23.000 suscriptores, la producción por Discovery DSALUD Televisión  de 70 videos que cuentan en conjunto con más de cuatro millones de visualizaciones y la renovación de un Consejo Asesor creado en enero de 2005 e integrado hoy por 74 profesionales de reconocido prestigio en el ámbito de la salud, muchos de ellos representantes de entidades y organizaciones que están en él de forma altruista -sin percibir remuneración alguna- y da una idea del grado de aceptación que ha tenido y tiene la revista entre los profesionales del sector. Además hemos desarrollado una web adaptable a todo tipo de dispositivos que en 2018 ha tenido según Google Analytics algo más de 3.500.000 usuarios. De hecho nuestra web –www.dsalud.com– está hoy situada en español en la primera página de Google en centenares de palabras convirtiéndose así en una de las principales referencias mundiales del ámbito de la salud. En cuanto a Facebook contamos ya con más de 31.000 seguidores. Todo ello mientras los ministerios con competencias en el ámbito de la salud -tanto en lo que respecta al ejercicio profesional como a la enseñanza- nos boicotearon de forma permanente. Es hora de que sepan los lectores que los gabinetes de prensa de todos ellos -cuyos profesionales se limitan en la mayoría de los casos a cumplir órdenes- llevan veinte años negándose a pasarnos la información oficial y a invitarnos a las ruedas de prensa y actos oficiales; tanto con los gobiernos del Partido Popular (PP) como con los del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Es más, todas las peticiones de entrevistas con los sucesivos ministros de Sanidad y altos cargos de ese departamento nos fueron siempre negadas con excusas de todo tipo demostrando el respeto real que los políticos tienen en nuestro país a la libertad de expresión, de información y de prensa. Lo que como nuestros fieles lectores habrán podido comprobar no nos ha impedido ejercer nuestra labor con objetividad y ecuanimidad; de hecho comportamientos tan antidemocráticos como significativos no los habíamos dado a conocer hasta este mismo momento. Es más, salvo pocas y honrosas excepciones las numerosísimas denuncias publicadas en exclusiva por nuestra revista en todos estos años apenas tuvieron eco entre nuestros compañeros de profesión, en muchos casos a pesar de ellos mismos porque sus superiores jerárquicos se lo impedían. Algo que si bien hemos asumido hace tiempo nos duele e indigna internamente porque cada vez más personas -especialmente niños inocentes- están siendo víctimas de un sistema político-sanitario progresivamente inhumano e ineficaz en el que solo se busca beneficio económico y en el que la salud y el bienestar de la población son asuntos secundarios. ¿Que cada vez hay más muertes por todo tipo de causas en los hospitales, permanentemente abarrotados? ¿Que cada vez hay más niños con todo tipo de patologías extrañas para sus edades, cáncer incluido? ¿Que se ha llegado al absurdo de asumir que hay miles de «enfermedades» distintas, de ellas más de 7.000 consideradas «raras»?

No pasa nada. Se oculta, justifica o minimiza argumentando falazmente que el aumento de la esperanza de vida se debe a la Medicina y no a la mejora de la higiene y las condiciones de vida. Lo único que importa es gastar y gastar cada vez más en fármacos, aparatos, materiales sanitarios, médicos, enfermeras, centros, clínicas y hospitales esquilmando a los estados hasta dejarles en la ruina, algo que ciertamente están en camino de conseguir ante la aparente indiferencia general.