Caso Bio-Bac: el juez se busca otra excusa para prorrogar dos años más la instrucción

Cuando en medios jurídicos se esperaba que el juez Miguel Ángel Aguilera-del Juzgado de Instrucción nº 2 de San Lorenzo de El Escorial- sobreseyera de una vez el Caso Bio-Bac o fijara fecha para el juicio éste ha tomado -coincidiendo por cierto con el séptimo aniversario de la vergonzosa Operación Brujo– una decisión que prolongará la instrucción al menos dos años más.
Como nuestros lectores habituales saben el juez decidió en diciembre pasado el sobreseimiento provisional del caso para la gran mayoría de los profesionales de la salud imputados por el fiscal al entender que no había pruebas objetivas de su participación en delito alguno. Aparentemente quedaba pues resolver sólo si las cinco personas que quedaban imputadas -entre ellos Rafael Chacón y el Dr. Fermín Moriano- eran juzgados o también en sus casos se dictaba sin más el sobreseimiento. Pues bien, el juez ha optado por aceptar una nueva diligencia que le ha solicitado el fiscal: cotejar las cerca de 200 horas de conversaciones que la Guardia Civil grabó tras pincharle los teléfonos a Rafael Chacón. Algo que, según los expertos, puede alargar la instrucción entre 18 y 24 meses más ya que la Secretaria Judicial calcula que no podrá encargarse más que de cotejar entre doce y quince horas de grabaciones al mes.
Evidentemente ni Rafael Chacón ni sus abogados entienden que se solicite ahora el cotejo de las grabaciones cuando ya han transcurrido ¡siete años! y se supone que fue precisamente el contenido de esas conversaciones lo que desencadenó la Operación Brujo. Sin embargo les parece bien que las mismas se realicen bajo la supervisión del Juzgado. “La Fiscalía es parte del procedimiento –nos diría Francisco Álvarez, abogado del bufete de Enrique Sánchez de León que se encarga de la defensa de Chacón– y para nosotros la legitimidad que da el Secretario Judicial en el cotejo no la da la Fiscalía. Entendemos que el cotejo es un requisito obligatorio porque nosotros, como defensa, podríamos impugnar en el juicio la prueba como nula o pedir en el propio juicio que se escuchasen las grabaciones demorando el proceso al no conformarnos con las referencias aportadas por la Fiscalía. Lo que no entendemos es que se haya esperado hasta ahora para hacerlo”.
Se trata ciertamente de una diligencia muy significativa. Para los abogados de Chacón todo indica que la Fiscalía busca desesperadamente un clavo al que agarrarse una vez la Audiencia Provincial, en sus resoluciones del 2003 y el 2008, llegara a reconocer básicamente los argumentos mantenidos desde el principio por Rafael Chacón. Y es que según ya dictaminó entonces la Audiencia Provincial de Madrid el Bio-Bac incautado no era un “medicamento” como afirmaba el Ministerio de Sanidad, era falso que los detenidos constituyeran “un grupo armado” (pág. 7 del auto 823/07), era igualmente falso que persona alguna abandonara los tratamientos convencionales por prescripción o consejo de alguno de los detenidos (pág. 8 del auto 823/07) y, por si fuera poco, aseguró que ni siquiera hubo “ni efectos ni afectados“ (pág. 8 del auto 823/07). Es más, afirmaría que Bio-Bac es “un producto inocuo” (pág. 8 del auto 823/07), es decir, carente de efectos secundarios negativos. A todo esto hay que añadir que la Fiscalía ha terminado retirando finalmente la acusación de “estafa” sustituyéndola por la de “publicidad engañosa”. Bueno, pues a pesar de todo ello y de lo ya dictado por la Audiencia Provincial ¡el fiscal se niega a dar carpetazo al asunto!  A pesar de que desde que presentó en su día sus argumentos ante la Audiencia no ha realizado ninguna otra diligencia significativa y no hay nadie que se haya presentado a reclamar daños y perjuicios. Todo parece indicar pues que el cotejo de las conversaciones parece ser su última oportunidad para encontrar algo que al menos justifique las acusaciones y detenciones. Algo ciertamente difícil a estas alturas.
Es más, para Enrique Sánchez de León el cotejo puede al final resultar hasta muy positivo para Chacón. “De ese cotejo –nos diría- se pueden derivar situaciones no sólo muy favorables a favor del fabricante sino muy comprometidas para la propia Administración o para quien escuchó o interpretó esas conversaciones”. Obviamente se refería a los “datos” sobre los que el Ministerio de Sanidad -que entonces dirigía Ana Pastor- basó su denuncia y que, a su juicio, nunca existieron.
Lo singular es que mientras este esperpento judicial se prolonga, el producto –hoy con el nombre de Renoven-es ya legal -como complemento alimenticio- en toda la Unión Europea y se adquiere libremente en herbolarios y numerosas farmacias.
Y no sólo eso: la investigación científica sobre él continúa y sigue avalando sus posibilidades terapéuticas. De hecho su capacidad para  estimular el sistema inmune ha quedado otra vez patente con un nuevo trabajo, esta vez publicado el pasado mes de septiembre en el Journal of Biomedicine and Biotechnology con el título Effects of FR-91 on immune cells from healthy individuals and from patients with non-Hodgkin lymphoma. “El uso del FR-91 -nombre técnico del Bio Bac/Renoven- se puede recomendar en situaciones patológicas en las que el sistema inmune esté inmunocomprometido así como en aquellas otras en las que su funcionamiento deba ser restaurado”, afirman en las conclusiones del trabajo sus autores.