«Caso Vioxx»: Merck Sharp & Dome intenta negociar para no desaparecer

 

La sentencia que condena a Merck Sharp & Dome a pagar a la viuda de un sólo consumidor de su fármaco Vioxx algo más de 200 millones de euros la tiene sumida en el pavor. Y es que la compañía se enfrenta a miles de demandas semejantes que podrían llevarla a la quiebra. Por supuesto, ya ha dado los pasos para evitarlo: se va a presentar en los tribunales para luchar caso por caso sin llegar a acuerdo alguno… al menos en la mayor parte de las demandas. Sólo admitirían negociar cuando los pacientes que hubiesen sufrido un incidente cardiovascular hubieran consumido Vioxx durante más de 18 meses y demuestren que no presentaban otros factores de riesgo coronario. Una estrategia jurídica que ya veremos si los jueces aceptan porque la práctica totalidad de quienes consumían Vioxx presentaban algún factor de riesgo -hipertensión, colesterol elevado, tabaquismo…- ya que de lo contrario, ¿por qué iban a tomar el fármaco?
La compañía sigue insistiendo en que sus acciones fueron “responsables en todo momento”. Eso sí, asumen que van a pasarse años litigando en los tribunales. Y es que la impunidad de las grandes multinacionales se ha acabado. Aunque continúen amparadas desde el poder. Lo demuestra que hace sólo unas semanas fue el Fiscal General de California Bill Lockyer quien presentó una demanda contra 39 farmacéuticas por defraudar cientos de millones de dólares al inflar los precios de sus productos. Como en su momento publicamos en la revista algunas empresas cobraron al sistema sanitario público ¡hasta 10 veces más de lo que costaban en las farmacias sus productos!
La confianza del público en la gran industria farmacéutica está llegando a su fin.