Rafael Chacón exige al Misterio de Sanidad que Fernando García Alonso sea apartado del caso Bio- Bac

Mientras prepara una demanda contra él por dañar su imagen

Rafael Chacón, responsable de la comercialización del Bio-Bac, hizo llegar el pasado 11 de septiembre al Subsecretario del Ministerio de Sanidad y Consumo, Pablo Vázquez, un escrito en el que solicitaba oficialmente, ante la “evidente enemistad y encono” de Fernando García Alonsocontra su persona, que éste se inhiba “de toda intervención en los expedientes que afectan a nuestro laboratorio”.Añadiendo que de no hacerlo voluntariamente espera que lo  ordenen sus superiores.
Chacón recuerda en su escrito que García Alonso ha demostrado públicamente varias veces el encono del que se le acusa en distintos medios de comunicación. La última vez, el 3 de septiembre pasado cuando el ex director de la Agencia Española del Medicamento declaraba al diario El Mundo que “los fabricantes de Bio-Bac están a años luz de lograr que se apruebe como medicamento. Y si siguen diciendo que cura el cáncer jamás conseguirán que sea complemento dietético porque, además, su composición química lo impide”.
En ese texto, García Alonso -que se limita a insistir en la “ilegalidad” del producto- anticipa para el mismo un camino lleno de espinas: “No es cierto que Sanidad ofrezca una salida como complemento dietético. En todo caso, es el fabricante el que lo debe solicitar. ¿Y si lo hace? Lo más probable es que le digamos que no porque no reúne las condiciones?”
Chacón denuncia que en su larga carrera de mentiras públicas sobre el Bio-Bac García Alonso ha llegado a afirmar incluso que su consumo podía tener consecuencias graves para la salud de quien los consumiera cuando le consta que el producto es inocuo- y hasta afirmó –falsamente- que contenían sustancias psicotrópicas y hormonas del crecimiento, entre otras lindezas que no reproducimos por cuestión de espacio.
Tales declaraciones –afirma Chacón en su escrito- “suponen, sin género de dudas, una clara animadversión, injustificada, contra los intereses del que suscribe, prejuzgando unas futuras actuaciones de la Administración por él representada ante cualquier autorización que se pretenda de legalizar el producto Bio-Bac”.
Por todo ello y porque García Alonso “puede haber conculcado el deber que como alto cargo de la Administración tiene de servir con objetividad a los intereses generales y actuar con sometimiento pleno a la ley y al derecho”, Rafael Chacón solicita a la Subsecretaría del Ministerio de Sanidad y consumo que “se ordene la abstención de García Alonso en cualquier procedimiento que afecte a los intereses por mí representados y, en especial, con los referidos a nuestro producto Bio-Bac, y que ordene la apertura de un procedimiento disciplinario que permita depurar las posibles responsabilidades en que haya podido incurrir el citado funcionario”.
Cabe añadir que -por razones obvias- Rafael Chacón está preparando además una demanda de protección civil del honor, la intimidad y la propia imagen contra Fernando García Alonso. “El hasta hace poco director de la Agencia Española del Medicamento –se recoge en el borrador de demanda al que ha tenido acceso la revista- se ha permitido hacer en los medios de comunicación manifestaciones no sólo absolutamente falsas, inciertas y carentes de la más mínima comprobación fáctica sino que son atentatorias al honor profesional y personal de Rafael Chacón”.