El Nobel de Medicina Richard J. Roberts arremete duramente contra la industria farmacéutica

 

Richard J. Roberts –que recibió el Premio Nobel de Medicinatras descubrirjunto a Phillip Allen Sharp los intrones en el ADN eucariótico y el mecanismo que permite el empalme de genes- concedió recientemente una sorprendente y esclarecedora entrevista al diario español La Vanguardia en la que hizo durísimas acusaciones contra la gran industria farmacéutica y la clase política que en Discovery DSALUD suscribimos por completo.
Entre otras cosas Roberts afirmó que investigadores dependientes de fondos privados han descubierto “medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con alguna enfermedad” pero “no les dejaron seguir porque las farmacéuticas no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero”. Añadiendo que esas investigaciones son desviadas hacia el descubrimiento de medicinas que no curen del todo a fin de “cronificar la enfermedad” al hacerle experimentar mejorías que desaparecen cuando se deja de tomar el medicamento”.
“Es habitual–añadiría-que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino para cronificar dolencias con medicamentos ya que son mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo”.
“Por ejemplo, se han dejado de investigar antibióticos –agregaría-porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Y como no se han desarrollado nuevos antibióticos los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y mató el año pasado a un millón de personas”..
Y Roberts fue aún mucho más allá: “En nuestro sistema los políticos son meros empleados de los grandes capitales que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos; y si no salen compran a los que son elegidos”. Rematando sus graves acusaciones con una afirmación contundente: “Casi todos los políticos – y sé de lo que hablo- dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras…
Bien, ¿hay algún lector que después de leer lo anterior aún piense que las denuncias que llevamos efectuando desde hace años eran exageradas? ¿Sigue creyendo que no existe una auténtica mafia sanitaria?