El vapor de la gasolina es cancerígeno 

Las personas que están expuestas a los vapores de la gasolina durante más de tres meses tienen el doble de posibilidades de desarrollar cáncer de pecho que las demás. Y cuatro veces más posibilidades si empezaron a trabajar antes de los 40 años en algún lugar donde la gasolina está siempre presente (gasolineras, talleres de reparación de automóviles, etc.).
Así lo afirma el doctor Johnni Hanses, del Instituto de Epidemiología del Cáncer de Copenhague, tras estudiar el historial laboral de 230 daneses entre 1987 y 1996 a los que se les había diagnosticado cáncer de pecho.