En Alemania mueren anualmente en los hospitales 19.000 personas ¡por errores médicos!

La aseguradora alemana AOKA acaba de publicar un detallado informe según el cual en Alemania mueren cada año en los hospitales 19.000 personas a causa de errores médicos y otras 190.000 sufren diferentes problemas de salud por la mala praxis de los facultativos; la mayor parte durante las intervenciones quirúrgicas pero otros muchos porque los médicos se equivocan al prescribir los fármacos o debido a una inexcusable falta de higiene por parte del personal sanitario. Es más, calcula que el número de incidentes menos graves pero evitables alcanza al año entre 360.000 y 720.000 casos.
Hasta aquí la noticia cuyos datos, como el lector inteligente podrá fácilmente entender, son extrapolables a cualquier otro país europeo, incluida España. De hecho nuestros lectores habituales recordarán que ya en el nº 65 -correspondiente a octubre de 2004- dimos a conocer en esta misma sección que 1.200.000 británicos son víctimas cada año de incidentes o errores sanitarios según un informe elaborado por el Comité de Cuentas Públicas de la Cámara de los Comunes. En realidad había registrados oficialmente unos 940.000 incidentes pero los autores del estudio entendían que debía haber al menos otros 250.000 errores no comunicados a las autoridades; desde la amputación de miembros sanos por equivocación a errores de medicación o interacciones inesperadas de fármacos. Según el presidente del mencionado comité, Edward Leigh, una de cada diez personas que entra en un hospital público es víctima de algún incidente o error médico. Reconociendo luego que se ignoran cuántas mueren anualmente por problemas relacionados con la seguridad y que los hospitales no informan a los pacientes de los errores cometidos ¡en nueve de cada diez casos!
Aquella noticia nos llevaría a profundizar en el asunto y fruto de nuestra investigación fue el reportaje que con el título Los tratamientos médicos son ya ¡la primera causa de muerte! publicamos en el nº 86 -correspondiente a septiembre de 2006- en el que entre otras muchas denunciamos que cada vez más personas son víctimas de los tratamientos que les proponen sus médicos –en la mayor parte de los casos a causa de los fármacos-, de las infecciones adquiridas en los hospitales, de operaciones quirúrgicas innecesarias o de la falta de conocimiento, formación y experiencia de los profesionales sanitarios. Explicando que sólo en Estados Unidos fallecen cada año más de 780.000 personas a causa de los errores cometidos, entre los que destacan las cirugías innecesarias, los errores de medicación, los efectos yatrogénicos de los fármacos y las infecciones que se cogen en los propios hospitales.
Asimismo nos hicimos eco de un estudio desarrollado por Fary Null, Carolyn Dean, Martin Feldman, Debora Rasio y Dorothy Smit  publicado un año antes bajo el título Death by Medicine en el que se llegó a la conclusión de que “la medicina norteamericana causa más daño que beneficio”. Y datos no les faltaban para soportar tan dura afirmación porque resulta que durante 2001 y sobre una población de 278 millones de personas fueron hospitalizados sin necesidad 8,9 millones de estadounidenses, 2,2 millones de enfermos sufrieron reacciones adversas mientras estaban en el hospital a causa de los medicamentos que se les prescribió, se recetaron sin necesidad numerosos antibióticos y se efectuaron 7,5 millones de actos médicos y quirúrgicos innecesarios. Cifras evidentemente escandalosas aunque donde la revisión  estadística resultó más devastadora fue en el número total de muertes causadas por el mal funcionamiento del sistema. Y es que debido a causas yatrogénicas murieron en Estados Unidos en sólo un año 783.936 personas. Según la investigación 106.000 por reacciones adversas a los medicamentos en los hospitales y 199.000 por la misma pero fuera de ellos, 115.000 por úlceras mal tratadas, 108.000 por malnutrición, 98.000 por errores médicos, 88.000 por infecciones, 37.136 por procedimientos innecesarios y 32.000 por problemas relacionados con la cirugía. Por lo que atendiendo a sus propios datos los autores llegarían a afirmar: “Es evidente que el sistema médico americano es la causa principal de muerte y lesión en Estados Unidos. En 2001 la mortalidad anual por enfermedades del corazón fue de 699.697 personas mientras la mortalidad por cáncer alcanzó las 553.251”.
Datos demoledores que demuestran la tragedia del actual paradigma médico que tanto complace a nuestra sociedad.