¿Está la aterosclerosis causada por un proceso inflamatorio?

 

Los especialistas reunidos en el Congreso Europeo de Cardiología celebrado recientemente en Berlín ya tienen una nueva explicación para la aterosclerosis: la causa un proceso inflamatorio. Vamos, que igual dentro de poco nos cuentan que en realidad el colesterol no tiene tanta culpa –o no tiene ninguna- en esa patología. Según aseveran ahora, lo que hace que la placa de ateroma en el interior de las arterias se rompa y genere el coágulo que provoca el infarto es una cadena de reacciones celulares y químicas inflamatorias. De hecho, se ha llegado a alegar que el éxito de las estatinas (los fármacos que bajan los niveles de colesterol) posiblemente se deba no a su capacidad para disminuir ese nivel de grasa y colesterol sino a su capacidad antiinflamatoria. Y que por eso la aspirina, incluso a muy bajas dosis, de potencial antiinflamatorio conocido, es también tan útil. Vamos, que también el ácido acetilsalicílico va a ser ahora el remedio de la patología vascular…
Obviamente, ya se habla de posibles vacunas, de sofisticados –y carísimos- aparatos para medir mejor la inflamación por resonancia magnética, de nuevos y potentes fármacos antiinflamatorios, de ampliar las propiedades terapéuticas en los prospectos de los existentes… En suma, de nuevas formas de hacer negocio con los enfermos. Pero de hablar de las alternativas no agresivas y no farmacológicas que existen… ni hablar. Eso no da tanto dinero.