La Audiencia Nacional dice que no está demostrado que las amalgamas dentales sean causa de intoxicación

Una sala de la Audiencia Nacional acaba de alegar en una sentencia que la relación entre las amalgamas dentales utilizadas en los empastes y la intoxicación por mercurio ¡no está científicamente demostrada! Para lo cual cita un informe de 2008 del Comité Científico sobre Riesgos Sanitarios de la Comisión Europea que dice: «La incidencia de efectos adversos (de las amalgamas) es muy baja (…) sin que se haya podido demostrar la relación con ninguna enfermedad de tipo sistémico, ni con trastornos neurológicos, ni efectos psicológicos o psiquiátricos».
Pues bien, ello sólo demuestra que muchos jueces y magistrados dictan sus sentencias en función de la documentación que se les pone delante de los ojos –y eso cuando la leen y entienden- y no se molestan en averiguar nada más. Porque es la propia Food and Drug Administration (FDA) la que terminó reconociendo que las amalgamas dentales son peligrosas ¡hace ya cuatro años!: «Las amalgamas dentales que contienen mercurio pueden tener efectos neurotóxicos sobre el sistema nervioso durante el desarrollo de los niños y los fetos» podía leerse en su propia web en junio de 2008.
La asunción de que es así se tomó tras llegar a un acuerdo con varias asociaciones norteamericanas que habían acudido a la Justicia para exigir su retirada por entender que el mercurio de las amalgamas es causa de numerosas enfermedades, algo que la FDA, los ondontólogos y los dentistas se pasaron décadas negando con la manida y falsa excusa de que “no había pruebas científicas de su peligrosidad”. Una actitud que la FDA aceptó replantearse en 2006 constituyendo un nuevo panel de expertos. Sólo dos años después la FDA se avendría a rectificar y reconocer los riesgos potenciales de las amalgamas dentales. Charles Brown, abogado de uno de los grupos de consumidores litigantes –Consumers for Dental Choice– manifestaría así el mosqueo de los consumidores «Atrás, atrás, atrás han quedado todas las afirmaciones de la FDA de que no existían pruebas científicas de que las amalgamas son inseguras”.
Cabe añadir que España era ya entonces –en 2008- el único país de la Unión Europea en el que no se informaba al paciente de los riesgos que suponen las amalgamas. Y ahora, cuando tanto en Estados Unidos como en toda Europa se reconoce su peligrosidad, aparecen unos jueces españoles indocumentados y niegan la evidencia. Y es que tenemos unos sistemas sanitario y judicial magníficos…