La Audiencia Provincial de Madrid insta a un juez a que investigue si Gardasil se promocionó con “publicidad engañosa”

La Audiencia Provincial de Madrid ha instado al juez de Instrucción nº 24 de la capital a que investigue si la campaña sobre la llamada “vacuna contra el cáncer de cuello de útero” –es decir. Gardasil– se hizo con “publicidad engañosa” o justifique jurídicamente por qué se niega a admitir la querella que la Asociación de Mujeres de las Islas Baleares por la Salud presentó en marzo del 2008 contraSanofi-Pasteur-MSD por esa razón.
La Audiencia estima que el hecho de que el magistrado no motivara la decisión de no admitirla implica «una vulneración de la tutela judicial efectiva» por lo que le obliga a investigar los hechos o a motivar jurídicamente por qué no quiere hacerlo. La asociación afirma que la vacuna se publicitó “engañando al consumidor de forma vil y ocultando datos esenciales para conseguir ilícitamente una mayor venta». Agregando que Sanofi-Pasteur-MSD ha estado haciendo “publicidad encubierta e indirecta de la vacuna” a pesar de estar prohibido anunciar cualquier medicamento que requiere receta médica.
Entre las informaciones falsas que los querellantes denuncian está la de que en Europa el cáncer de cuello de útero es la segunda causa de mortalidad por cáncer en mujeres de entre 15 y 44 años tras el de mama cuando la verdad es que se trata de la sexta y la edad media de las mujeres que fallecen de 60 años. Se denuncia asimismo que la vacuna se aplique a niñas de 14 años cuando los ensayos clínicos sólo se han realizado con adultos.
La asociación querellante pidió que declarasen ante los tribunales los miembros del Consejo de Administración de multinacional creada hace unos años para hacer negocio en todo el mundo con todo tipos de vacunas –Sanofi Aventis, el Grupo Pasteur y Merck Sharp & Dohme (MSD)- y que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) se pronunciase sobre ella. Algo que ha sentado tan mal a sus intocables miembros que la empresa ha anunciado que ejercerá “acciones legales” contra José Antonio Ramos Mesonero, el abogado que lleva la representación legal de la Asociación de Mujeres de las Islas Baleares por la Salud –más bien amedrentarlo según palabras textuales de juristas consultados por esta revista- por “injuriarles” y atentar contra su “imagen”.
Parece que la estrategia de Sanofi-Pasteur-MSD es plantear que ellos no tienen nada que ver con lo que se ha dicho de la vacuna, que lo que se afirma de ella en realidad lo dicen los presidentes y miembros de las sociedades científicas (a los que ellos “convencieron” para que la apoyaran), los oncólogos (Señor. ¡Sí, señor!), la agencia a la que se otorgó la campaña (que pagaron y aprobaron ellos) y los medios de comunicación (que ya se sabe que están llenos de periodistas indocumentados que no se enteran de nada y lo confunden todo). Ellos solo dicen lo que dicen y entre eso no está que la vacuna proteja en realidad de nada. Solo que los datos “indican o apuntan” que “parece ser que” “quizás” “en el futuro” “podría ser”… Lo de siempre. Y la mayor parte de los médicos, como casi siempre, en babia.