La credibilidad de algunos investigadores

 

La revista British Medical Journal publicaba hace poco un artículo en el que se contaba el caso de un doctor llamado Anjan Kumar Banerjee que demuestra claramente la corrupción existente en el cerrado círculo de las investigaciones médicas. Resulta que el tal Banerjee hizo una carrera tan brillante que recibió en pocos años reconocimiento, becas, premios y diversas distinciones científicas… hasta que una investigación que efectuaba sobre el efecto de los fármacos antiinflamatorios no esteroideos en el intestino despertó en 1998 la extrañeza de algunos compañeros del King’s College Hospital. Estos se dieron cuenta, entre otras cosas, de que las cantidades de isótopos radiactivos que mencionaba en su informe superaban incluso las cantidades encargadas por todo su departamento. Aquello no podía ser.. Y acosado, confesó el engaño al  catedrático encargado de supervisar sus trabajos, Thimothy John Peters. Sólo que ambos se callaron y el trabajo llegó a la Sociedad Británica de Gastroenterología. Luego, ese mismo proceso se repetiría con una tesis que presentó en la Universidad de Londres. El King’s College, por su parte, tampoco avisó al Consejo General de Médicos de que había denuncias sobre la falsedad del trabajo. Así que Banerjee siguió recibiendo becas y honores.
Pues bien, diez años más tarde el Comité de Conductas Profesionales del Consejo General de Médicos –a donde terminaría llegando el asunto- ha determinado que el doctor Banerjee y el profesor Timothy John Peters son culpables de serios fraudes por falsificar -en el caso del primero- y encubierto -en el caso del segundo- investigaciones científicas que fueron aprobadas y publicadas con el consenso del propio Consejo General y de otras instituciones como el King’s College.
Y no crea el lector que se trata de un garbanzo negro que confirma la regla de la pureza del sector. Peter Wilmshurst -del Royal Shrewsbury Hospital-, quien comenta el caso en esa revista, asegura que no se trata de un caso aislado sino consecuencia del hecho de que detrás de estos dos personajes hay un sistema corrupto. De hecho, afirma que se están investigando otros casos pero no avanzan porque varios miembros del Consejo se han negado a cooperar debido a las presiones que han recibido de las instituciones que hicieron posible que hoy estén en el cargo que ocupan en el Consejo.