La secretina no es útil contra el autismo infantil

Estaba considerada un tratamiento efectivo

El estudio norteamericano es concluyente: la hormona secretina no cura -como se afirmaba- el autismo infantil.
El equipo del doctor Adrian Sandler -del Hospital de Rehabilitación Thomas de la localidad norteamericana de Asheville- inyectó esa hormona a 28 niños que sufrían autismo y placebo a otros 28. Pues bien, quienes recibieron el tratamiento experimentaron una mejoría de 9 puntos en una escala que medía la severidad de los síntomas de autismo. Pero es que los resultados fueron mejores en el grupo que tomó placebo, que subió una media de 18 puntos en las cuatro semanas que duró la prueba.
Sandler es categórico: “La secretina no es un tratamiento efectivo para el autismo”.