La terapia hormonal sustitutoria aumenta el riesgo de demencia y de infarto cerebral

Después de constatarse que la terapia hormonal sustitutoria que se daba a las mujeres para aminorar los efectos de la menopausia no servía prácticamente para nada, ahora nos enteramos de que además comportaba más riesgos de lo que se decía pues también aumentaba el riesgo de desarrollar demencia y de sufrir un ictus.
Así se indica en unos trabajos publicados de forma monográfica en el último número de la revista JAMA. El primer estudio se hizo sobre 4.532 mujeres post-menopáusicas de más de 65 años de edad sin demencia que fueron tratadas con una combinación de estrógenos y progesterona o placebo. El resultado fue claro: el riesgo de demencia fue casi el doble entre las que recibían tratamiento activo, apareciendo ese riesgo ya al primer año de tratamiento y persistiendo en los cinco siguientes. Se constató además que la afirmación de que mejoraba los procesos mentales y la memoria no se correspondía con la realidad.
Otro de los estudios realizados –con 16.608 mujeres- demostró que entre las mujeres tratadas con terapia hormonal el riesgo de sufrir un ictus o infarto cerebral aumentaba en un 31% en comparación con las tratadas con un placebo.
A ver, ¿qué tienen que decir los médicos que han estado años recomendando a sus pacientes esa terapia? ¿Y qué pueden alegar los que, a pesar de todo lo publicado, lo siguen haciendo hoy día?