La Truvia, mucho peor que la Stevia

Como nuestros lectores habituales recordarán el mes pasado dimos a conocer que la Unión Europea había aprobado la comercialización y consumo de los glucósidos de steviol -que se extraen de las hojas de la planta Stevia rebaudiana– tanto en alimentos como en bebidas. Planta de cuyas propiedades hablamos en los artículos que con los títulos La stevia, singular y novedoso edulcorante natural y La stevia, útil en casos de diabetes e hipertensión publicamos en los números 122 y 133 (el lector los puede leer en nuestra web: www.dsalud.com). Pues bien, Josep Pàmies, agricultor español que lleva años luchando para detener en España el avance de los cultivos transgénicos y peleó enormemente para que se aprobara la stevia emitió a poco de conocerse la noticia de su legalización una extensa carta advirtiendo que el edulcorante de Coca Cola y Cargill denominado Truvia que va a comercializar en exclusiva para España Azucarera Ebro sólo contiene un 20% de stevia pues el otro 80% es eritritol -un polialcohol que aumenta la glucosa en sangre de los diabéticos- “y saborizantes naturales desconocidos –dice- que a falta de más información por la propia empresa hay que suponer serán sabores añadidos para crear adicción como nos tiene ya acostumbrados en sus productos”. Pamiés agrega que la Truvia se elabora además en buena parte con plantas modificadas genéticamente para que produzcan poco o nada de steviósido por lo que sólo contiene rebaudiósido, de nulas propiedades terapéuticas. Agregando: “Por presiones de grupos mafiosos alimentarios y farmacéuticos -eufemísticamente, lobbys- la Unión Europea no ha permitido que se autorice la comercialización de la stevia original, la criolla guaraní, sin modificar genéticamente, en su estado natural. Es decir, no se ha autorizado a vender legalmente ni hoja seca para hacer infusiones, ni los edulcorantes integrales de stevia no refinados con todos sus componentes medicinales”.

Habrá pues que estar pendientes para ver si alguien comercializa un edulcorante de stevia basado en los steviósidos. La Truvia, pues, la desaconsejamos.