Las grasas omega-3 importantes para la salud cerebral tras una lesión traumática y cirugía

Los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) ayudan tanto al cerebro como a la médula espinal a recuperarse de una lesión traumática e incluso de una operación quirúrgica gracias a su eficacia antiinflamatoria -bloquea la producción de citoquinas- y a que ayuda a conservar las interconexiones neuronales. Lo ha constatado un equipo de investigación del Centre for Neuroscience and Trauma de la Queen Mary University de Londres (Reino Unido) dirigido por la profesora Adina Michael-Titus. "Los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) protegen e incluso regeneran las neuronas al reducir la inflamación cerebral -asevera-. Poseen pues un significativo potencial como tratamiento en los casos de daños traumáticos en el cerebro y, asimismo, en la médula espinal". Y es que este equipo constató que apenas dos horas después de administrar DHA a unos ratones se reducía en ellos la inflamación cerebral, disminuía la tensión oxidativa y mejoraba la supervivencia neuronal y la función neurológica. Es más, ingerido sin que haya lesión también promueve la supervivencia celular poseyendo claros efectos neuroprotectores.

El trabajo se presentó  durante el undécimo congreso de la International Society for the Study of Fatty Acids and Lipids (ISSFAL) celebrado en julio pasado en Estocolmo al igual que otro coordinado por el Dr. Niccolò Terrando, experto en Fisiología y Farmacología del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia), quien constató por su parte en animales que esas moléculas protectoras son las resolvinas que se generan a partir de la ingesta de ácidos grasos omega-3. Y que bastan dosis muy pequeñas -pero de forma continuada- para lograr efectos positivos en el sistema nervioso central. "Las resolvinas –afirmaría- desinflaman la zona y además promueven la regeneración del tejido permitiendo la recuperación del paciente".  Afirmación que corroboraría en un ensayo con humanos el Dr. Trevor Mori -de la University of Western Australia de Perth (Australia)- según el cual bastan 2,4 gramos diarios de omega-3 (EPA y DHA) durante 7 días y una aspirina durante dos para que el nivel en sangre de resolvinas aumente significativamente.