Las personas con incontinencia urinaria sufren más llagas por culpa de decisiones políticas

Al decidir las autoridades reducir costes

Las limitaciones en la prescripción de absorbentes que diversas comunidades autónomas han impuesto a los centros de atención primaria están ocasionando problemas de salud a los afectados por incontinencia urinaria, especialmente a los ancianos ingresados en residencias y discapacitados físicos y psíquicos, según un estudio de la Asociación El Defensor del Paciente y el Centro de Estudios sobre la Incontinencia (CEIN) efectuado en colaboración con la plataforma de asociaciones de Enfermos Neurológicos.
Así ocurre en Sevilla, La Coruña, Canarias, Cantabria y Cádiz donde el uso de absorbentes se ha limitado a uno por noche y tres durante el día, cantidad que la Administración regional considera “suficiente”. Además, se está instando a los facultativos a que receten los absorbentes más baratos sin importar la calidad. Como resultado, los afectados reciben absorbentes de “baja calidad” pertenecientes a dos marcas desconocidas hasta hace unos meses que se han hecho con la práctica exclusividad de las ventas.
Paradójicamente, la limitación en el número de absorbentes y la baja calidad de los mismos hace que sea necesario utilizar más absorbentes y cambiarlos más a menudo con el consiguiente coste. Pero como no es posible porque su número está limitado por persona y día, los ancianos sufren a menudo escaras y llagas.
Estas restricciones se iniciaron en la Junta de Andalucía el pasado año coincidiendo con la aparición de determinadas marcas de absorbentes en la zona para, posteriormente, extenderse a otras comunidades autónomas que copiaron el modelo para recortar gastos. En todos los casos, la adopción de estas medidas ha ido unida a la aparición de estas marcas.
Es lamentable que estas restricciones se hagan a costa de las personas más desprotegidas tanto desde el punto de vista económico como social: los ancianos ingresados en residencias o encamados y enfermos crónicos.
Cabe recordar que la incontinencia urinaria es una de las causas más importantes de ingresos en residencias de la Tercera Edad.