Las tabaqueras financiaron estudios para negar los peligros del tabaco

 

Cuando en 1996 Denissenko publicó en la revista Science un estudio según el cual el benzaperino  -un agente cancerígeno del tabaco- puede provocar una serie de mutaciones en el gen p53 que contribuyen a una división celular incontrolada y, por tanto, propiciar la aparición de un cáncer las empresas tabaqueras se alarmaron y contraatacaron financiando una serie de “investigaciones” para contradecir los descubierto. Así se denuncia en un artículo reciente publicado en The Lancet por un grupo de investigadores del Centro de Control, Educación e Investigación del Tabaquismo de la Universidad de California que no sólo denuncia a las tabaqueras sino también a las publicaciones científicas que aceptaron incluir en sus páginas tales estudios. "Nuestra investigación  -se afirma en el artículo-muestra múltiples ejemplos de potenciales conflictos de interés tanto por parte de los autores de los trabajos como de los directores de las publicaciones entre 1998 y 2001”.
La desfachatez de las tabaqueras llegó hasta tal punto que a principios de los años 90 llegaron a pagar a 13 científicos hasta 120.000 euros (20 millones de las antiguas pesetas) para que escribieran “cartas al director” cuestionando la relación entre el hábito de fumar y las enfermedades en revistas como Journal of the American Medical Association (JAMA), The Lancet yJournal of the National Cancer Institute