Los niños con demasiado calor corren mayor peligro de muerte súbita    

 

El riesgo de muerte súbita de los niños puede aumentar si se les mantiene demasiado calientes, según un estudio de la Fundación para el estudio de la muerte infantil. Esta organización recomienda mantener la temperatura de las habitaciones de los niños entre 16° y 20°C.
Una investigación con más de 200 familias ha demostrado que la mayoría de los padres tienen a sus hijos demasiado calientes. Casi dos tercios no sabían a qué temperatura se sienten los niños más cómodos y el 64% de las habitaciones investigadas tenían más calor de lo normal.
El estudio no explica por qué el calor aumenta el peligro de muerte súbita pero se cree que la razón está en que la mayor temperatura dificulta la respiración de los infantes y, por consiguiente, hace aumentar el número de bacterias y de toxinas que producen.
La mejor manera de saber si el niño tiene demasiado calor es tocarle el vientre. Si está muy caliente o suda hay que quitar al menos una manta de la cuna. Otros consejos son que el niño duerma boca arriba, no dejar que nadie fume en sus habitaciones, mantenerlos siempre con la cabeza descubierta y evitar que se queden totalmente tapados por la ropa de la cuna.