
Es digestiva, antimicrobiana, antioxidante, antiinflamatoria, antihipertensiva, cardiovascular, hepatoprotectora, neuroprotectora y anticancerígena siendo terapéuticamente eficaz en muy diferentes patologías, incluidos casos de obesidad, diabetes, artritis, síndrome metabólico, hipertensión, párkinson, alzhéimer, accidentes cerebrovasculares, enfermedades cardiovasculares, patologías renales y enfermedades inflamatorias así como en cánceres orales, de mama y mieloma múltiple. Y no hablamos de un medicamento sino de una especia de uso frecuente en las cocinas de todo el mundo desde hace milenios. Es más, su consumo puede aumentar la absorción de algunos nutrientes y medicamentos llegando a multiplicar hasta ¡por veinte! la potencia de un principio activo concreto. Por qué los médicos de hoy día lo ignoran es inexplicable ya que todo esto está constatado en trabajos científicos publicados en distintas revistas científicas. ¿Le interesa saber cuál es?