NIEGAN QUE UNA ENZIMA IMPLICADA EN EL CÁNCER SEA LA CAUSA INICIAL DE LA ENFERMEDAD 

 

Científicos de la Universidad de Texas niegan que la enzima telomerasa, relacionada con la extensión del cáncer, sea la culpable de las anomalías observadas en las células cuando se inicia la enfermedad. Por el contrario, se sospecha que esta polémica enzima puede ofrecer alguna esperanza a los investigadores a la hora de luchar contra este mal.
La enzima presenta un comportamiento que resulta complejo y misterioso para los hombres de ciencia. A principios de este año se la denominó "la enzima de la inmortalidad" ya que su acción principal es hacer que las células se dividan indefinidamente en lugar de morir poco a poco con el paso del tiempo.
Por una parte, se resaltaba su poder a la hora de ralentizar el envejecimiento celular pero, por otra, se sospechaba su relación con la extensión del cáncer posibilitando que las células cancerígenas proliferasen rápidamente.
Ahora, la Universidad de Texas niega -en un artículo publicado en la edición de Enero de la revista Nature Genetics– que la telomerasa esté implicada en la progresión del cáncer aunque no pueda negar que tenga alguna incidencia en el proceso.
"El tema es muy complejo. Sabemos que la telomerasa actúa en alguna de las fases del desarrollo del cáncer, pero no es ella la que inicia toda la enfermedad en sí", asegura en el artículo el experto Ronald DiPinho.
En condiciones normales, las células humanas se dividen unas 75 veces a lo largo de la vida. Pero llega un momento, con el paso del tiempo, en que la telomerasa no puede proteger este proceso de división celular y es cuando se la relaciona con la aparición del cáncer.
No obstante, los expertos de Texas han insistido en que esta misteriosa enzima es muy importante a la hora de evitar el bloqueo de los vasos sanguíneos para restaurar la circulación implicada en ciertas formas de ceguera, así como a la hora de acelerar la curación de desgarros en la piel.