Pretenden hacernos creer que las golosinas no engordan

 

La Asociación Española de Dietistas Nutricionistas (AEDN) ha orquestado una campaña para intentar hacer creer a la sociedad que el consumo de caramelos y chicles “no desempeña un papel primordial en el desarrollo de la caries dental y la obesidad siempre que su consumo vaya acompañado de una adecuada higiene bucodental y no sustituya el consumo elementos básicos”.
Y en su afán de dar “argumentos” positivos para potenciar su ingesta añaden que las golosinas son “una fuente apetecible de proteínas” y “una fuente importante de energía para el cerebro” por lo que pueden “incorporarse dentro de una alimentación sana y equilibrada”.Conclusiones” que aparecen en un ”estudio” titulado Consideraciones sobre el consumo de caramelos y chicles que se presentó en Madrid a finales de octubre.
Otro de los principales “argumentos” es asegurar que “no engordan” porque un caramelo o un chicle aportan sólo 17 calorías, “diez veces menos que una lata de refresco y cinco menos que una tarrina individual de mermelada”. Y agregan aún que “cuando se está a dieta el consumo 15 minutos antes de la comida de un caramelo o chicle puede ayudar a evitar el picoteo y calmar la necesidad de comer algo dulce”.
Sólo falta que nos aclaren si ese estudio lo han patrocinado los fabricantes de golosinas y quiénes integran esa asociación de dietitas. Por nuestra parte, téngalo claro el lector: si usted se limpia bien los dientes tras comerse una golosina –pero bien- no sufrirá caries. Eso es verdad. Pero pretender que son una “buena” fuente de proteínas o de energía para el cerebro es ya pasarse. Más bien son una fuente de proteínas no deseable y una fuente de energía para el cerebro no conveniente. El cerebro, en especial, no precisa el azúcar de las golosinas sino otro tipo de azúcares mucho más adecuados. Y en cuanto a la gordura vamos a ser rotundos: ingerir golosinas con cualquier alimento –para qué decir si se trata de alimentos grasos- es el camino más seguro hacia la gordura y la obesidad. Así que le apetece tomarse una golosina un día, hágalo. Pero no lo haga por atender consejos como los de esta inaudita campaña.