Productos químicos considerados seguros son perjudiciales cuando se mezclan

Los productos químicos que las autoridades sanitarias consideran seguros al analizarlos de forma aislada pueden ser muy perjudiciales cuando se mezclan; está ampliamente demostrado pero no quiere tenerse en cuenta. Y el asunto es cada día más grave porque en la actualidad hay unas 150.000 sustancias químicas presentes en el agua que bebemos, la comida que ingerimos, el aire que respiramos, los fármacos que ingerimos, la ropa que vestimos y los productos de higiene y limpieza que usamos; siendo especialmente tóxicos los disruptores endocrinos. De hecho los químicos con los que nos envenena la industria son la principal causa de la inmensa mayoría de las patologías que sufren hoy los humanos pero también los animales y las plantas. Lo hemos denunciado de forma extensa hasta la saciedad. Pues bien, un equipo conjunto de investigadores del Centro de Bioquímica Estructural, el Instituto de Investigación del Cáncer y el Instituto de Genómica Funcional de la Universidad de Montpellier (Francia) -todos ellos adscritos al Institut National de la Santé et de la Recherche Médicale (INSERM)- han constatado in vitro que algunos estrógenos -como el etinilestradiol (EE2), principio activo de muchos anticonceptivos orales- y pesticidas organoclorados -como el trans-nonacloro-, débilmente activos por sí mismos, se unen en el mismo receptor del núcleo de la célula  actuando sinérgicamente de forma muy negativa. Lo dan a conocer en un artículo recién publicado en Nature Communications.