Resolución del parlamento vasco advirtiendo del peligro de las radiaciones electromagnéticas

El Parlamento Vasco aprobó por unanimidad en octubre pasado una proposición no de ley en la que se insta al Gobierno Vasco a que se adhiriera a la Resolución 1815 aprobada el pasado mes de mayo de 2011 por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa -que advierte del riesgo potencial de las radiaciones electromagnéticas-, siga las recomendaciones que al respecto han hecho recientemente la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud (OMS) yrealice “campañas contra el uso inmoderado del teléfono móvil entre los niños y niñas”. La iniciativa partió de Aralar que pretendía la aprobación de una nueva legislación sobre la instalación de antenas y otros dispositivos inalámbricos a fin de actualizar la obsoleta legislación actual que data del 2001 solicitando además que se aplique el Principio de Precaución. Sin embargo, los grupos mayoritarios decidieron proteger a las operadoras en lugar de velar por los ciudadanos y presionaron para lograr un acuerdo transaccional de menor entidad.
De ahí que los tres partidos mayoritarios de la cámara vasca y Aralar acordaran sólo aprobar las mencionadas resoluciones de tipo formal. ¿Por qué? Porque nadie parece querer informarse de la verdad o han decidido por razones inconfesables seguir ocultándola. Lo demuestra que hasta el parlamentario que negoció en nombre de Aralar, Dani Maeztu, llegara a decir -tras mostrarse satisfecho por tan pírrico acuerdo- que “en estos temas no se debe fomentar el alarmismo pero tampoco se puede fomentar la desinformación”. Añadiendo:“No se puede decir que los campos electromagnéticos no son perjudiciales porque el propio decreto que regula este ámbito pone ciertos límites a la emisión de ondas electromagnéticas; el debate es a partir de qué punto son perjudiciales”. No cabe duda: la desinformación sigue predominando. ¿Cómo es posible que nuestros representantes políticos adopten estas posiciones que demuestran que no se han leído la documentación científica disponible? Indignante.